¿Quién gana y quién pierde en el país con la caída del dólar?
La apreciación del colón ya genera efectos directos en hogares, empresas y finanzas públicas, según análisis del OES-UNA
La fuerte caída del tipo de cambio en las últimas semanas llevó al dólar a niveles no vistos desde 2005, después de que la depreciación se profundizara durante la última semana de noviembre y la primera de diciembre.
Del 1.º de enero al 7 de diciembre de 2025, el colón se ha apreciado un 4,13% frente al dólar, y la venta alcanzó ¢491,54, su punto más bajo en dos décadas.
Incluso el jueves 4 de diciembre se registró un tipo de cambio de ¢488,06, el nivel más bajo desde la creación de este mercado.
Este comportamiento está generando ganancias y pérdidas en distintos sectores de la economía costarricense.
El Observatorio Económico y Social de la Universidad Nacional (OES-UNA) explicó cómo la apreciación del colón está cambiando los costos, ingresos y márgenes de operación de distintos sectores.
Las empresas importadoras necesitan menos colones para comprar cada dólar. Esto disminuye sus costos en la compra de insumos, materias primas y bienes terminados y algunas aumentan sus márgenes de ganancia si no trasladan esa reducción al consumidor.
Los hogares perciben un abaratamiento en los bienes importados como combustibles, electrodomésticos, vehículos y tecnología, volviéndose más accesibles o alivianando el gasto.
Quienes tienen créditos en dólares con ingresos en colones también resultan favorecidos al presentar una reducción inmediata en sus cuotas.
Por ejemplo, una mensualidad de $1.000 hoy equivale aproximadamente a ¢491.540, lo que significa un ahorro de más de ¢110.000 respecto a lo que pagaban a inicios de 2023. Las compañías con deudas en dólares experimentan el mismo alivio financiero.
Además, las personas que viajan al exterior encuentran pasajes, compras y gastos más baratos.
De igual forma, el Gobierno figura entre los beneficiados, pues el pago de deuda externa se vuelve menos costoso cuando el dólar baja. Esto le permite liberar recursos dentro del presupuesto nacional para atender otras necesidades.
El grupo más afectado es el de las exportaciones. Los productos costarricenses se encarecen para los compradores internacionales y pierden competitividad. Además, por cada dólar que reciben, las empresas obtienen menos colones como ingreso.
Un impacto similar enfrenta el sector turístico. Los visitantes extranjeros encuentran más caro viajar a Costa Rica, mientras que a los hoteles, negocios y tours les rinde menos sus ingresos operativos al convertirlos en colones.
Las empresas que compiten con bienes importados también enfrentan un escenario adverso, ya que los productos del exterior se abaratan y desplazan la producción local. Esto presiona a la baja sus ventas y márgenes financieros.
Asimismo, las personas con salarios o remesas en dólares, pierden poder adquisitivo y se reduce su presupuesto mensual, especialmente si la mayoría de sus gastos son en colones.
Por su parte, el Gobierno no está exento de afectaciones. La recaudación tributaria vinculada al comercio exterior disminuye, ya que impuestos como el IVA o el selectivo de consumo se calculan sobre valores expresados en colones, ahora más bajos. Sucede lo mismo con quienes pagan impuestos sobre ingresos en dólares, terminan aportando menos.
La baja del dólar en las últimas dos semanas responde a la oferta inusualmente alta de dólares en el Monex, impulsada por empresas que requieren colones para el pago de aguinaldos y otras obligaciones de fin de año.
La magnitud del descenso llevó al Banco Central de Costa Rica a intervenir comprando divisas para moderar la baja.
El OES-UNA advierte que, si esta tendencia se extendiera por más tiempo de lo habitual, podría afectar la estabilidad financiera de varias empresas y trasladarse a la producción y al empleo.