Tener una vejez tranquila y financieramente estable depende, en gran medida, de las decisiones que se tomen hoy.
En Costa Rica, la pensión que una persona recibe al jubilarse proviene de dos fuentes: el Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja Costarricense del Seguro Social y el Régimen Obligatorio de Pensiones (ROP), sin embargo, ambos pueden no ser suficientes para mantener el mismo nivel de ingresos de la vida laboral.
En ese escenario, los fondos voluntarios de pensiones aparecen como una herramienta fundamental para fortalecer el ahorro a largo plazo y complementar el ingreso durante la jubilación.
“Un fondo voluntario de pensiones permite tener mayor tranquilidad respecto a la salud financiera, ya que ofrece la posibilidad de contar con un ahorro adicional a futuro”, dijo Ana María Brenes, Gerente de Pensiones del BAC.
Un instrumento flexible y con beneficios fiscales
Una de las principales ventajas de los fondos voluntarios es su flexibilidad.
Estos planes se adaptan a la capacidad de ahorro de cada persona, sin requerir montos fijos elevados.
Además, ofrecen beneficios fiscales importantes pues los aportes están exentos de cargas sociales y del impuesto sobre la renta.
“Si una persona cuenta con un ingreso de ₵1 millón y tiene un fondo voluntario en el que aporta ₵50 mil mensuales, las cargas sociales y el impuesto de renta se calculan sobre ₵950 mil. Esto es un gran incentivo que se percibe de manera inmediata”, agregó Brenes.
Otra característica destacable es la posibilidad de realizar depósitos extraordinarios en cualquier momento, lo que brinda mayor control y flexibilidad al ahorrante.
“Lo ideal es aportar mensualmente dentro de las posibilidades, pero también se pueden realizar aportes adicionales, por ejemplo, con parte del aguinaldo o de un ingreso extra. Incluso se puede iniciar un plan con un aporte único y luego continuar con cuotas más pequeñas”, añadió.
¿Cuándo y cómo se puede retirar?
Los fondos voluntarios pueden retirarse una vez que se cumplan 5 años y medio de aportes continuos, equivalentes a 66 mensualidades.
Si la persona tiene menos de 57 años al momento del retiro, debe devolver los incentivos fiscales que disfrutó.
En cambio, si ya cumplió los 57 años y ha mantenido la permanencia requerida, puede retirar su fondo sin perder las exoneraciones.
No obstante, Brenes aclaró que no es obligatorio hacerlo en ese momento: “Muchas personas prefieren mantener su dinero invertido hasta los 65 años para seguir generando rendimientos. Otros lo utilizan al jubilarse para emprender un proyecto o complementar su pensión mensual”.
Los fondos múltiples: elegir según el perfil y los objetivos
Además del fondo voluntario, otro componente esencial de la planificación previsional son los fondos múltiples, una modalidad que permite elegir una estrategia de inversión de acuerdo con el perfil de riesgo y el horizonte de ahorro.
BAC Pensiones ofrece tres tipos:
- Fondo A: Es el más conservador, pensado para quienes están cerca de la jubilación —menos de cinco años— y buscan proteger su capital acumulado.
- Fondo B: Tiene un riesgo moderado y está dirigido a quienes planean utilizar sus recursos entre cinco y 15 años.
- Fondo C: Es el más agresivo, recomendado para quienes tienen más de 15 años antes del retiro y pueden asumir mayor volatilidad a cambio de un mejor rendimiento potencial.
“El objetivo es que cada afiliado escoja el fondo que más se ajuste a su etapa de vida y a su tolerancia al riesgo. Un joven que empieza a ahorrar temprano puede aprovechar los rendimientos del fondo C, mientras que una persona próxima al retiro puede optar por el fondo A para conservar su capital”, explicó la gerente.
¿Cómo elegir el mejor fondo?
A la hora de decidir en qué fondo invertir, es importante considerar el tiempo disponible antes de utilizar los recursos y las expectativas de ahorro.
Por ejemplo, cuando el horizonte de tiempo de una persona es largo, puede lograr una inversión más eficiente y una mejor pensión invirtiendo en el fondo C.
En cambio, si el retiro está próximo, conviene optar por una alternativa más conservadora, que priorice la estabilidad del capital acumulado.
El papel de las operadoras de pensiones
Las operadoras de pensiones, como BAC Pensiones, cumplen un rol clave en la gestión de los ahorros previsionales.
Una de sus funciones principales es la recolección de los aportes, tanto de los planes obligatorios como de los voluntarios.
Con base en esos recursos y en el horizonte de tiempo que cada afiliado tenga para usar su dinero, definen una estrategia de inversión.
Ese plan marca la ruta que seguirá la operadora para invertir los recursos y generar rendimientos sobre los aportes, con el fin de maximizar el monto de acumulación posible al momento del retiro.
Planificar hoy para vivir mejor mañana
En un sistema donde las pensiones básicas pueden no alcanzar para cubrir todas las necesidades del retiro, la decisión de ahorrar de forma voluntaria marca la diferencia.
Los fondos voluntarios y los multifondos de BAC permiten hacerlo de manera planificada y con estrategias de inversión que se ajustan al perfil y horizonte de cada persona.