Producción nacional mantiene crecimiento, pero con leve desaceleración
El dinamismo sigue impulsado por la manufactura y los servicios, aunque el mercado interno muestra señales de enfriamiento
La economía costarricense siguió creciendo en septiembre, aunque a un ritmo ligeramente menor. La producción aumentó 4,7% interanual, apenas una décima menos que en agosto, según el Índice Mensual de Actividad Económica del Banco Central de Costa Rica.
El resultado confirma que el país mantiene un desempeño positivo, impulsado por la manufactura y los servicios, pero con señales de desaceleración moderada frente a los meses previos.
Las empresas bajo regímenes especiales, principalmente de zona franca, crecieron 15,3% y explicaron más de la mitad del aumento total del índice (55%).
La actividad se concentró en la manufactura de dispositivos médicos y en la producción de frutas tropicales en conserva y concentrados para jugos. También se reportó un crecimiento en la elaboración de tubos de acero y materiales reciclados de cobre.
En cambio, las del régimen definitivo, orientadas al mercado interno, apenas avanzaron 2,3%, afectadas por la caída agrícola, la menor producción de alimentos y artículos de papel, así como por la disminución en la construcción.
La actividad agropecuaria retrocedió 1,9%, afectada por condiciones climáticas adversas que redujeron la producción de banano y piña, aunque hubo aumentos en leche, carne, tubérculos y hortalizas.
En cuanto a la construcción, cayó 4,1% debido a la menor ejecución de obras privadas (-7,4%), especialmente proyectos no residenciales como locales comerciales e instalaciones industriales.
El segmento público creció 14,9%, lo que ayudó a amortiguar el resultado negativo, gracias a obras municipales, proyectos de acueductos, electricidad y avances del Conavi.
Solo la fabricación de productos metálicos mostró un resultado positivo en este régimen, posicionándose como uno de los pocos elementos en expansión dentro de la manufactura local.
En conjunto, la industria manufacturera creció 11,1% interanual y se consolidó como el principal motor de la economía.
Con relación al sector servicios, aumentó un 4,2% y entre las actividades con mayor impacto destacan enseñanza y salud, que crecieron 3,3% interanual.
De acuerdo con el Banco Central, este desempeño se debe principalmente a la expansión de la salud privada, impulsada por actividades hospitalarias, odontológicas y de laboratorios clínicos.
También sobresalieron los servicios profesionales y administrativos, transporte y almacenamiento, y financieros, que reflejan el dinamismo de la demanda tanto interna como externa.