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Presidente taiwanés pide paz a China

Nuevo mandatario tomó posesión de su cargo ayer en Taipéi

Taipéi
EFE

Ma Ying-jeou, flamante presidente de Taiwán, inauguró ayer una nueva era política en la isla con un llamamiento a la mejorar de los lazos con la rival China, pero sin convertirse en un apéndice político de Pekín.
“El mantenimiento de la pa
z y estabilidad en el Estrecho de Formosa es nuestro principal objetivo... Se inicia una nueva era de paz”, dijo Ma, que busca una rápida mejora de los lazos con Pekín, más estrechas relaciones económicas y un tratado de paz. Ma quiere negociaciones con Pekín bajo el “acuerdo de 1992”, por el que ambas partes reconocen que hay una China pero la definen de modo diferente; además del inicio en julio de los vuelos directos entre ambos territorios, prohibidos desde hace más de 60 años.
“China y Taiwán pueden encontrar un sendero de paz”, dijo Ma, quien resaltó el entusiasmo con el que los taiwaneses han procurado ayudar a China en las labores de salvamento del terremoto de Sichuan.
“Taiwán es un faro de democracia en Asia y el mundo... y la única democracia china”, subrayó el nuevo presidente, en referencia a la existencia de un partido único en China desde 1949.
Ma, de 57 años hijo de un dirigente del Partido Kuomintang (KMT) llegado a la isla en 1949 con las tropas del generalísimo Chiang Kai-shek, pone fin a ocho años de gobierno del independentista Chen Shui-bian, en los que la tensión con China alcanzó niveles sin precedentes.
El nuevo mandatario isleño defiende la unión con China “en democracia y libertad”, pero reconoce que la situación actual no augura la consecución de esta meta en muchos años, lo que exige acuerdos pragmáticos en el interregno.
Ma es consciente de que los electores, al castigar al independentista Partido Demócrata Progresista (PDP), expresaban “su deseo de que mejorara la situación económica y mayor pragmatismo y paz en los lazos con China”, señala el politólogo isleño Liu Shih-chung.
La llegada al poder de Ma ha desencadenado grandes expectativas de mejora económica por medio de la llegada de turistas chinos y el estrechamiento de los lazos económicos con el continente, y los taiwaneses esperan el inicio de v
uelos directos con China en julio.
No será fácil el acercamiento a China sin hacer concesiones políticas que desencadenen protestas de los independentistas taiwaneses, derrotados electoralmente pero con el apoyo incondicional de un tercio de la población, dicen los expertos.
Mientras Ma, doctor en Leyes por la prestigiosa Universidad de Harvard, tomaba posesión de su cargo, miles de independentistas se manifestaron en las más importantes ciudades de la isla, para dar testimonio de su existencia y romper una lanza más en favor de la separación definitiva de China, nunca promulgada oficialmente.
El primer paso de Ma hacia la mejora de lazos con China es el envío del presidente de su partido, Wu Po-hsiung, a Pekín, del 26 al 31 de mayo, para entrevistarse con el presidente chino, Hu Jintao, y acelerar el inicio de vuelos directos y la llegada de turistas chinos a la isla.
El encuentro entre Wu y Hu constituirá un hito histórico, ya que será la primera entrevista en más de 60 años, entre un jefe del KMT y su homólogo del Partido Comunista Chino (PCCh), después de la guerra civil que enfrentó a los dos partidos en China a mediados del siglo pasado.


Más de 40 mil muertos


La cifra de muertos por el terremoto registrado el pasado lunes en la provincia china de Sichuan asciende ya a 40.075 en todo el país, según datos de la Oficina de Información del Consejo de Estado (ejecutivo), difundidos por la agencia oficial, Xinhua.
Del total de víctimas mortales, 39.557 se registraron en Sichuan, donde se situó el epicentro del devastador seísmo, mientras que los heridos fueron 247.645, y 32.361 personas se encuentran desaparecidas.
El vicegobernador provincial, Li Chengyun, hizo un llamamiento en conferencia de prensa a la donación de tiendas de campaña, ya que hacen falta más de 3 millones para el realojo provisional de los 4,85 millones de personas que se han quedado sin hogar.
Un total de 5,1 millones de edificios fueron destruidos por el seísmo, que dañó más de 21 millones de inmuebles en 434 distritos de diez provincias y municipios de China.
El país vivió ayer el segundo de tres días de luto oficial declarados por el Gobierno en señal de duelo por los fallecidos en el terremoto de 8,0 grados en la escala de Richter.
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