¿Presentará el Frente Amplio miles de mociones para frenar la venta del BCR, Crucitas y jornadas 4x3?
Debate de iniciativas polémicas tiene el potencial de acabar con las incipientes buenas relaciones entre el gobierno y los legisladores
El inicio del gobierno de Laura Fernández muestra señales de mayor apertura al diálogo y disposición para negociar en la Asamblea Legislativa, de acuerdo con el diputado Edgardo Araya, del Frente Amplio.
Sin embargo, el legislador izquierdista advierte que la verdadera prueba de fuego llegará cuando entren en discusión iniciativas polémicas como las jornadas 4x3, la venta del BCR o el futuro de Crucitas.
En ese sentido, Araya señala que el Frente Amplio se opone a esos tres proyectos y que, de ser necesario, se verían obligados a presentar cientos de mociones.
El político niega que el Frente presentará “carretillos de mociones”, como se conoce en la jerga legislativa, para obstruir los planes del gobierno de Laura Fernández, ya que, según él, ese nunca ha sido el objetivo, sino tan solo mejorar las iniciativas.
“Nosotros nunca hemos presentado mociones por presentar, nunca nos hemos opuesto solo por oponernos. Eso yo quiero que quede absolutamente claro, porque es una narrativa que se ha venido implementando. En el tema de las jornadas 4x3, presentamos muchas mociones en la Asamblea Legislativa anterior, porque el proyecto era y es remalo y bueno, si hay que presentar un montón de mociones para tratar de corregir un proyecto remalo, lo vamos a hacer”, dijo Araya a LA REPÚBLICA.
En ese sentido, Araya destaca que el Frente Amplio no pretende cambiar pequeños aspectos en las mociones a presentar solo por obstaculizar, modificando detalles ínfimos como numeración, verbos u otras estrategias legislativas y, por el contrario, destaca que las observaciones del Frente son siempre de fondo.
“Ustedes no van a escuchar a nadie desde el Frente Amplio en una comisión o en el plenario defendiendo mociones que no tengan sentido. Tienen todo el sentido del mundo y tienen un criterio político. Si son 10, si son 20, si son 100, si son 500, eso va a depender de cada proyecto”, agregó.
En torno a la venta del BCR, el diputado señala que las cuatro bancadas de oposición en la Asamblea Legislativa rechazan la idea de que el Estado se deshaga de ese banco estatal.
La idea del gobierno de Fernández es vender el BCR por unos $2 mil millones y, de esta forma, capitalizar las pensiones de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), sobre todo al considerar que para la próxima década las reservas del fondo empezarán a menguar.
“No estamos a favor en este tema, incluso es uno de los pactos de la alianza opositora; seguimos creyendo que el Estado, que el BCR está haciendo una función importante. Otra cosa es revisar qué se puede hacer mejor, pero nadie vende las joyas de la abuela, el BCR es una joyita que tenemos. ¿Por qué la queremos vender, si es tal mal negocio? Hay propuestas que pueden ser alternativas a medio camino, como por ejemplo, que las utilidades del banco se puedan utilizar para las pensiones del IVM. Eso lo podemos revisar”, dijo Araya.
En cuanto al oro de Crucitas, el Frente Amplio plantea aprovechar el oro residual y la tokenización de ese bien.
Según Araya, así no se destruye el medio ambiente como pretende el gobierno con una subasta pública internacional, en donde el país solo obtendría una pequeña parte de las ganancias y la empresa que extrae el oro la mayor cantidad.
Finalmente, en cuanto a las jornadas 4x3, que pretenden habilitar horarios de trabajo de 12 horas cuatro días a la semana, a cambio de tres días de descanso, Araya manifestó que se trata de uno de los mayores retrocesos del Código de Trabajo en toda la historia.
En ese sentido, señaló que el partido más bien propone reducir la jornada laboral semanal de 48 horas a 40 horas y, de esta forma, ser consecuentes con las mejores prácticas internacionales de los países desarrollados y garantizar un mejor equilibrio entre la vida laboral y la personal.
“Sobre las jornadas 4x3, ese proyecto es un desastre y el mismo gobierno debe ser consciente de ello para que lo retire de la agenda legislativa. No vamos a estar a favor de la explotación de las personas trabajadoras, ni tampoco que las mujeres lidien con el cuido de hijos, las presas y jornadas de trabajo de 12 horas. Más bien nosotros lo que proponemos es una reducción de la jornada laboral, pasando de 48 horas a 40 horas, para el beneficio de todos los trabajadores”, concluyó Araya.