PLN propone comisión especial mixta para salvar la CCSS
Foro legislativo contaría con representación patronal, de trabajadores, expertos y diputados para plantear soluciones
Analizar de manera técnica la situación de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) y plantear soluciones que sean socialmente aceptables serían los objetivos de una comisión especial mixta.
La propuesta la hace la bancada del Partido Liberación Nacional (PLN), que pretende sentar en una misma mesa a los trabajadores, los patronos, los personeros de la institución y los legisladores, y así formular una respuesta a los problemas del régimen de salud y de pensiones.
“No podemos seguir usando a la Caja como campo de batalla electoral. Esta comisión tiene que convertirse en el espacio donde el país construya soluciones reales y sostenibles”, afirmó Álvaro Ramírez, jefe de fracción del PLN.
Las listas de espera, la fuga de especialistas, la gobernanza institucional y el modelo de financiamientoson algunos de los temas que se tratarían.
Para conformar esta comisión especial mixta se requiere el respaldo de 38 diputados. De entrada, el plan cuenta con el aval de 17 legisladores del PLN, por lo que depende de la voluntad del gobierno.
En ese sentido, Ramírez fue enfático en que el país enfrenta un punto de inflexión.
“Nuestro deber no es solo señalar problemas, es garantizar que la Caja siga siendo el eje de la cohesión social. Si no actuamos ahora, le estaremos fallando a las próximas generaciones”, señaló el jefe de fracción verdiblanco.
Por su parte, la subjefa de fracción, Iztarú Alfaro, advirtió que la crisis actual también tiene responsabilidades claras desde el Estado.
“Existe una deuda histórica de más de cuatro billones de colones con la institución. No se puede exigir eficiencia mientras el propio Estado debilita financieramente a la institución”, indicó.
Para sacar una cita con un especialista o realizarse una cirugía, los ticos deben esperar más de un año en promedio, según datos de la CCSS. La cantidad de días dependerá de la especialidad y la saturación del servicio en cada hospital.
En el caso de las pensiones del IVM, la reserva del fondo de jubilaciones se reducirá en un 30% en un plazo de cinco años. De ¢2,64 billones en que cerró en 2025, disminuirá a ¢1,89 billones en 2029, según la estimación de la Gerencia de Pensiones,
Cuando se acabe la reserva, la necesidad de dinero será equivalente al 1% del producto interno bruto (PIB), es decir, alrededor de ¢500.000 millones.