Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 21 Enero, 2015

Cada vez que se anuncia un fichaje multimillonario en el deporte profesional, me hago la misma pregunta.
¿Qué sucedería si los dueños de los equipos se ponen de acuerdo y no lo firman, a la espera de que arranque la siguiente temporada?
¿Qué haría el deportista y su agente si se acerca el inicio de la campaña y su estrella no tiene equipo?
¿Mantendría el mismo precio? ¿Bajaría sus pretensiones?
¿Se quedaría una temporada sin jugar?
Como periodista deportivo no he podido darme el gusto de comentar lo que sucedería si en la NBA, NFL, las Grandes Ligas y en el fútbol del primer mundo, un día, las gerencias de los clubes poderosos se ponen de acuerdo para “hacer sufrir” a la superestrella y obligarla a bajar sus pretensiones.
El último megacontrato anunciado fue en Grandes Ligas, cuando el lanzador Max Scherzer firmó por siete años con los Nacionales de Washington, por la “módica suma” de $210 millones. Es decir, $30 melones por año.
¡Esto es un platal! ¿Y, para qué?
Puede que los Nacionales nunca ganen la Serie Mundial si es que llegan a ella, porque eso fue precisamente lo que le sucedió al anterior club de Scherzer, los Tigres de Detroit, que con este lanzador en el mejor momento de su carrera, ganaron la División Central de la Americana cuatro temporadas seguidas, fueron a una Serie Mundial, pero la perdieron con los Cardenales de San Luis.
¿Entonces?
Tener a un super astro en un deporte colectivo no asegura el éxito y se dispara muchísimo dinero; franquicias de bajo presupuesto como los Reales de Kansas City llegaron al Clásico de Otoño el año pasado, los Atléticos de Oakland estuvieron en la postemporada; los Rays de Tampa han sido ejemplo de esto.
En cambio, franquicias multimillonarias como Dodgers, Bravos, Boston, Texas, los Yanquis han cedido ante la clase de equipos de bajo presupuesto pero mucha calidad colectiva.
Scherzer, de 30 años de edad, en su carrera tiene marca de 91-50 con efectividad de 3.5 en siete temporadas con Diamondbacks y Tigres. Ganó el 2013 el premio Cy Young de la Liga Americana y y ha estado en los dos últimos juegos de Estrellas. Rechazó una oferta de Detroit que le habría pagado $144 millones de 2015 a 2020.
El lanzador de Dodgers, Clayton Kershaw ($215 millones); Justin Verlander, de Detroit ($180 millones) y Félix Hernández, de Seattle ($175 millones) han firmado las tres ofertas más grandes para pitchers abridores en la historia del béisbol. Ninguna ha sido campeón mundial.

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