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Domingo, 9 de diciembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Miércoles 19 octubre, 2016


Es interesante repasar la secuencia cronológica que se presentó en el clásico del buen fútbol en que el Herediano le ganó 2-1 al Deportivo Saprissa.

Marvin Angulo rompe el cerrado duelo con un remate de tiro libre que vence el vuelo de Adrián de Lemos en el minuto 68. Un minuto antes del gol había entrado Heiner Mora por Mariano Torres y en el Team, acababan de ingresar Víctor “Mambo” Núñez por Elías Aguilar y Yosimar Arias por Óscar Esteban Granados. Johan Condega jugaba desde el arranque del segundo tiempo cuando entró por Esteban Ramírez.

Cuatro minutos después del gol de Angulo expulsan a su compañero Francisco Calvo y cuatro minutos después de la salida de Calvo empata el Herediano, con un remate de cabeza del pequeño Condega, pegado certeramente entre los gigantes Machado y Miller.

¿Qué pretendía Carlos Watson con el ingreso de Mora? Se supone que reforzar el sector derecho de la retaguardia morada, ubicando a Heiner de lateral y adelantando a Hanzell Arauz a la cintura para llenar la vacante de Torres.

Pero de pronto expulsan a Calvo, el marcador por la izquierda y el cuerpo técnico del Saprissa no reacciona o no tiene tiempo de reaccionar.

Una medida táctica relampagueante pudo ser abrir de inmediato a Roy Miller al carril izquierdo, que lo ha jugado decenas de veces y formar línea de cuatro con Arauz, Mora, Machado y Miller. O quizá ordenar un cambio al instante para que entrara Joseph Mora por Arauz.

Pero no pasó nada a lo interno del Saprissa y sí pasó mucho a lo interno del campeón nacional, que curiosamente construye dos ofensivas por el costado izquierdo de su ataque, la zona que Carlos Watson tenía más protegida con Arauz y Mora y entonces, un par de servicios en ese sector gestados por Gerson Torres y “Mambo” Núñez los dejan en la red Condega y Hansen y el partido dio vuelta.

Desde luego que la expulsión de Calvo fue el detonante para que enseguida el Team le diera vuelta a la tortilla. La “patadita” que Francisco le pegó a su excompañero Yosimar que estaba en el suelo era absolutamente innecesaria. Esta acción ingenua y torpe del defensor de la Selección Nacional, pudo deberse a una respuesta negativa del futbolista en el entorno de un partido que lo jugó en su franja recibiendo insultos de una fanaticada que no le perdona el cambio de uniforme.

Claro que el clásico dejó lecciones tácticas para Watson y emocionales para Calvo.