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“No me voy a presionar”
Hanna Gabriels espera en tres meses recuperar ritmo y empezar a buscar un nuevo combate

¿Cuándo usted se pelea con el “Tiquito”, quién gana? Hanna sonrío y desvió la respuesta, para al final dar a entender que dependía de en qué circunstancias se diera la pelea y prosiguió con la charla motivacional que el sábado pasado dio al equipo Juventud Olímpica, en Coronado.
La chica, campeona mundial de las 154 libras, está de vuelta, pero asegura que va “despacio porque precisa”. “En tres meses recuperaré el ritmo que tenía antes de la operación y la condición física que me permita iniciar la preparación para una nueva pelea”.
Gabriels considera que luego necesitará por lo menos otros tres meses para dedicárselos a la parte técnica y al “guanteo”, ya que, dice, ha pasado mucho tiempo fuera del ring.
Hanna fue intervenida a finales de marzo porque tenía un disco vertebral en malas condiciones que le restaba capacidad para amortiguar y también una hernia en ese mismo disco. “Para mí era muy difícil cumplir con el trabajo que me exige el boxeo”.
Ahora la campeona afirma que el problema ya no existe, pero tiene que empezar a trabajar en sus músculos. “Tenía 13 años más o menos de no trabajar el área lumbar porque esa lesión no me lo permitía. Tengo esa área como la de una persona que nunca ha hecho ejercicios, entonces debo crear memoria muscular y fortalecerla y eso no es un trabajo fácil”.
Consultada sobre si ha pensado en el retiro contestó con un categórico no. “Por mi mente nunca ha pasado el retiro. Son muchas las personas y empresas que se han esforzado por mi recuperación; ellos me han dado la oportunidad de seguir boxeando y además tengo un futuro que asegurar y espero hacerlo con el boxeo”, expresó Hanna, y asegura que este deporte le ha dado muchas satisfacciones, pero muy poco dinero.
Cuando le mencionamos sobre una posible rival dijo que aún no piensa en eso, y va un paso a la vez. La peleadora se desligó de la gente que la acompañó en sus inicios, y dice estar ahora más tranquila siendo ella su propia mánager y promotora.
“Ya tengo un año así, y solo tengo a mi asistente que me ayuda a organizarme con muchas cosas y un abogado que me maneja la parte legal”.
Agregó que recientemente firmó a un publicista porque cree que es importante pasar a otro nivel en algunas cosas. “Es cierto, de seguro ahora iré un poco más lento de lo que se podría manejar, pero también con menos consecuencias y más tranquila. La tranquilidad no tiene precio”.
Hanna comentó que nunca ha dependido de nada más que no sea el respeto y la admiración que le brinda el público y la ayuda de sus patrocinadores, por lo que “no quiero frustrarme presionándome, quiero volver y darles muchas satisfacciones más”.
Gabriels inició la acción apenas la semana pasada, trabajando un hora con Ezequiel Obando y su entrenador personal, Eric Campos, y la parte de terapia la continúa en el Hospital Cima.
Hanna terminó la charla; niños, jóvenes y adultos querían una foto con la campeona, que los complació y repartió autógrafos por doquier. El futuro de Hanna solo ella lo podrá escribir y habrá que esperar al próximo año para corroborar si realmente la campeona está de vuelta, y viene por más.

Luis Rojas
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