Aunque Costa Rica no logró clasificar al Mundial de la FIFA 2026, el torneo sí tuvo un impacto en los hábitos de consumo de los costarricenses.
Lejos de perder interés, muchas personas siguieron la competencia desde sus hogares, organizaron reuniones con familiares y amigos y realizaron compras relacionadas con la experiencia de ver los partidos.
Así lo revela un monitoreo desarrollado por Allison Latam y STAMINA, el cual analizó cómo evolucionaron las emociones y las decisiones de compra antes y durante el campeonato.
Los resultados muestran que, incluso un mes antes del inicio del Mundial, predominaba la expectativa por el torneo.
En lugar de nostalgia por la ausencia de la Selección Nacional, las personas manifestaban interés por seguir la competencia.
El estudio también identificó un cambio en la forma de vivir el Mundial. En comparación con ediciones anteriores, los costarricenses optaron por reunirse con mayor frecuencia en sus casas, compartiendo los partidos con familiares y amigos, en lugar de asistir a actividades masivas o ver los encuentros en establecimientos comerciales.
Esta tendencia se reflejó también en el consumo. Conforme avanzó el campeonato y aumentó la intensidad de los partidos, creció la disposición de las personas a realizar compras vinculadas, directa o indirectamente, con el evento.
El Índice de Impacto Comercial (ICI), desarrollado por STAMINA, alcanzó su punto más alto durante los dieciseisavos de final.
Entre las categorías que registraron mayor dinamismo destacaron el equipamiento deportivo, las bebidas gaseosas, alcohólicas y energizantes, además de la comida rápida, los productos electrónicos, los servicios financieros y los snacks.
Durante las etapas de mayor emoción del torneo, categorías como internet, bebidas gaseosas, snacks y compras en supermercados reportaron incrementos superiores al 30% en el consumo declarado, lo que confirma que el Mundial se trasladó principalmente a los hogares.
"La ausencia de la Selección Nacional pudo interpretarse inicialmente como una limitación para las marcas, pero los datos muestran que el interés no desapareció, sino que se transformó. Las personas encontraron nuevas razones para conectarse con el torneo y las empresas que comprendieron ese cambio pudieron participar de una conversación cultural y emocional que trascendió el resultado deportivo", dijo Gabriela Suárez, vicepresidenta para Centroamérica y el Caribe de Allison Latam.
El análisis también reveló que las preferencias deportivas evolucionaron durante la competencia. Al inicio de los octavos de final, cuatro de cada diez personas consideraban a Francia como la principal favorita para conquistar el título, mientras que Argentina y Noruega aparecían entre las selecciones que despertaban mayor apoyo.
Para Carlos Meléndez, director de STAMINA, el principal aprendizaje es que el fútbol sigue siendo un espacio de encuentro para los costarricenses, aunque la forma de disfrutarlo haya cambiado: "Hoy el Mundial se comparte más desde el hogar, con la familia y los amigos, y ese cambio también transforma la forma en que las marcas pueden conectar con las personas".