Mundial 2026: entre la fiesta del fútbol y la amenaza de fraudes digitales
El evento que reunirá a millones de aficionados en Norteamérica también atraerá a ciberdelincuentes que aprovecharán la emoción para perpetrar ataques en línea
En 2026, Canadá, México y Estados Unidos no solo concentrarán la atención del planeta por la mayor fiesta del fútbol, sino que también se convertirán en un punto estratégico para la actividad digital en la región.
La magnitud del torneo implicará millones de desplazamientos, transacciones electrónicas y conexiones simultáneas, un escenario que, según expertos, también resulta altamente atractivo para los ciberdelincuentes.
Aficionados que ingresen a los estadios con sus teléfonos inteligentes, pagos digitales en comercios, consumo masivo de datos móviles y búsqueda constante de redes Wi-Fi formarán parte del día a día durante el evento.
Ese dinamismo tecnológico, aunque representa un avance en innovación y experiencia de usuario, también amplía los riesgos.
“Cuando hablamos del Mundial, pensamos en goles, festejos y turismo, pero desde una perspectiva de ciberseguridad, este hito es una inmensa red de datos. Cada aficionado que entre a un estadio llevará consigo un dispositivo móvil, consumirá datos, realizará pagos electrónicos y buscará redes Wi-Fi para compartir su experiencia. Esta hiperconectividad es una maravilla de la innovación, pero también expande la posible superficie de ataque a través de fraudes y estafas”, señaló Arturo Torres, director de inteligencia contra amenazas en FortiGuard Labs de Fortinet en Latinoamérica y el Caribe.
Los ciberatacantes actúan con oportunismo y aprovechan la ingeniería social para explotar emociones.
Un evento de escala global, cargado de expectativa y entusiasmo, crea el entorno ideal para engaños digitales, según el especialista.
Entre las modalidades más frecuentes destaca el phishing, mediante correos electrónicos y mensajes de WhatsApp con supuestas promociones exclusivas que circularán masivamente.
Impulsados por herramientas de inteligencia artificial, estos mensajes ya no presentan errores evidentes y replican con alta precisión logotipos e imágenes oficiales, lo que incrementa la probabilidad de que el usuario ingrese en enlaces maliciosos.
“Veremos el auge de las estafas de transmisiones en vivo. Los aficionados que no puedan asistir al estadio buscarán opciones para ver los partidos en línea y aparecerán diversos sitios web que ofrecen streaming gratuito a cambio de descargar un pequeño archivo o registrarse con una tarjeta de crédito solo para verificación. En la mayoría de los casos, lo que el usuario está descargando es un virus que tomará control de su dispositivo”, indicó Torres.
El fortalecimiento de infraestructuras digitales en el periodo previo y durante el torneo no solo atenderá la demanda inmediata, sino que también sentará las bases para un ecosistema más sólido y confiable en el largo plazo.
“La implementación de soluciones tecnológicas avanzadas ya no es un lujo. Las empresas deben entender que el cibercrimen hoy es una industria automatizada. Por ello, la respuesta debe ser igualmente tecnológica a través del uso de IA o sistemas unificados en la nube para la detección de amenazas y con una integración total que proteja desde la computadora de la oficina hasta el teléfono móvil del empleado que trabaja vía remota”, concluyó Torres.