Mujeres mayores en Costa Rica: más pobres, más solas y con menos pensión que los hombres
Investigación de la UNA revela que las brechas de género se profundizan en la tercera edad
Llegar a los 65 años en Costa Rica no es igual para hombres que para mujeres.
Una investigación de la Escuela de Sociología de la Universidad Nacional (UNA) confirma que las desigualdades de género se acumulan con el paso del tiempo y alcanzan su expresión más aguda en la vejez, con consecuencias directas en el acceso a pensiones, tecnología, cuidados y condiciones de vida.
El estudio, basado en la Encuesta Nacional de Hogares del INEC de 2024, determinó que el 67,3% de los hogares unipersonales de adultos mayores están habitados por mujeres, el doble que los hombres.
Aunque ellas viven más años (83,5 años en promedio frente a 78,6 de ellos), una vida más larga no equivale a mejores condiciones. La viudez, la soledad y el abandono marcan esa diferencia.
En el plano económico, en la categoría de pobreza extrema, 14.119 mujeres mayores la padecen frente a 11.901 hombres.
En pobreza no extrema, la brecha se amplía: 76.104 mujeres contra 64.745 hombres.
Además, el 17,8% de las mujeres adultas mayores no tiene pensión, frente al 14,3% de los hombres.
El 75% de las personas mayores dependientes de una institución del Estado para sostener un hogar son mujeres.
La carga del cuidado explica en parte esa fragilidad económica. Las mujeres realizan el 61% de las labores de cuido de niños, adultos mayores y personas con discapacidad.
Ese trabajo, históricamente no remunerado, se traduce en menos años cotizados y menor acceso a beneficios económicos en la vejez.
“A los niños y niñas se les debe educar en el sentido de que mujeres y hombres podemos realizar diversas actividades, sin que la labor de cuido se les recargue únicamente a ellas”, dijo Rebeca Espinoza, académica y coautora de la investigación.
La brecha también alcanza el acceso a tecnología. El 57% de las mujeres mayores no usa internet y el 59,6% no utiliza teléfono celular, porcentajes superiores a los de los hombres en ambos casos.
Costa Rica cuenta con una Política Nacional de Envejecimiento y una Política Nacional de Cuidados, pero ninguna atiende de forma específica las necesidades particulares de las mujeres mayores.