Mayor control sobre armas de fuego es vital para reducir violencia homicida, según UNED
Entre 2017 y 2024 se inscribieron 46 mil armas de fuego, la mitad de ellas en los últimos tres años
Tras aseverar que el 70% de los homicidios están vinculados al narcotráfico y el 78% se cometen con armas de fuego, Karen Jiménez, coordinadora de la carrera de Ciencias Policiales de la UNED, aseveró que es urgente implementar un mayor control sobre los revólveres y pistolas que circulan en Costa Rica.
La académica hizo un llamado a atender de manera prioritaria esta problemática, al tiempo que recordó que la violencia es un fenómeno multifactorial que requiere una estrategia integral.
El llamado, se da en un contexto en donde Costa Rica se dirige hacia su tercer año de cifras récord de homicidios por la violencia narco. Según estimaciones provisionales, Costa Rica estaría cerrando con casi 900 incidentes el 2025.
Y es que, en solo diez años el país pasó de ser uno de los más seguros de la región a ocupar el segundo lugar en Centroamérica con mayor tasa de homicidios dolosos, según el informe “Violencia Armada en Costa Rica: Hallazgos de una década 2014-2024”, elaborado por el Centro de Pensamiento de la Fundación para la Paz y la Democracia (FUNPADEM).
Los datos muestran un aumento sostenido en el uso de armas de fuego en hechos violentos, con fuerte impacto en la población joven: cerca del 50% de las víctimas han sido menores de edad o personas jóvenes. Además, las víctimas colaterales crecieron de siete en 2016 a 55 en 2024, un incremento del 685%.
En cuanto a disponibilidad de armamento, entre 2017 y 2024 se inscribieron 46.548 armas de fuego, con un repunte notable en los últimos tres años, que concentran casi la mitad de ese total.
Jiménez Morales destacó una serie de debilidades normativas en la actual Ley de Armas y Explosivos.
Entre ellas, la ausencia de límites para poseer armas de grueso calibre bajo la figura de “uso deportivo”, la falta de regulación sobre almacenamiento seguro, sanciones leves en casos de pérdida o robo de armas, y la carencia de trazabilidad tanto en armas como en municiones.