Más de 3 toneladas de conchas marinas se decomisaron en menos de un año en aeropuertos
Extraer fauna marina es ilegal y afecta ecosistemas, advierten MINAE y SINAC
La extracción de conchas marinas en las playas de Costa Rica, una práctica común entre turistas y visitantes, está provocando daños severos a los ecosistemas costeros y constituye un delito ambiental, alertó el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), a través del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC).
Entre octubre de 2024 y junio de 2025 se decomisaron más de 1.600 kilos de conchas en el Aeropuerto Daniel Oduber, y otros 1.800 kilos en el Juan Santamaría.
Parte del material incautado fue clasificado por voluntarios con el fin de devolverlo al mar, aunque el proceso de reintegración al ambiente resulta complejo.
Estas cifras, explicaron las autoridades, reflejan tanto la magnitud del problema como el aumento en los esfuerzos de vigilancia y educación ambiental.
Las conchas no son simples adornos o recuerdos de paseo; actúan como refugio y hábitat de especies como cangrejos, peces, algas, erizos y aves, además de ayudar a estabilizar la arena y regular el pH del suelo marino.
Su extracción altera el equilibrio ecológico de las playas y provoca pérdida de biodiversidad, por lo que está prohibida bajo la Ley de Conservación de la Vida Silvestre.
El MINAE y el SINAC recordaron que esta práctica está tipificada como tráfico ilegal de vida silvestre e instaron tanto a turistas como a locales a evitar recolectarlas o comercializarlas.
También solicitaron denunciar actividades sospechosas al número 1192, por medio del sitio www.sitada.go.cr o en cualquiera de las oficinas regionales del SINAC.
Con este llamado, las instituciones buscan reforzar la conciencia ambiental y recordar que cada concha cumple una función vital en la naturaleza, cuya extracción genera un impacto irreversible en el ecosistema.