Logo La República

Miércoles, 14 de noviembre de 2018



BLOOMBERG


Males del mercado forzarían mayor participación de Bush

| Jueves 20 marzo, 2008



Males del mercado forzarían mayor participación de Bush

Washington -- La crisis cada vez más intensa en los mercados financieros de Estados Unidos puede hacer que el Gobierno del presidente George W. Bush abandone su renuencia a actuar de manera más resuelta para evitar un colapso.
Bush y el secretario del Tesoro, Henry Paulson, hasta el momento han respondido al revuelo proponiendo una serie de medidas voluntarias. Es probable que el colapso de Bear Stearns Cos. en medio de una contracción del crédito y la casi certeza de una recesión motiven a Paulson a hacer que Bush adopte una actitud más activa, dicen legisladores demócratas.
“Paulson le dirá qué hacer”, dijo el líder de la mayoría en la Cámara de Representantes, Steny Hoyer, de Maryland, quien recientemente ha hablado con el ex presidente de Goldman Sachs Group Inc. “Paulson entiende la profundidad de los problemas”.
El Gobierno, incluso Paulson mediante sus anuncios públicos, se ha resistido a usar fondos gubernamentales o garantías para detener el disparo en las ejecuciones hipotecarias, que son la causa fundamental de la crisis financiera. Bush y Paulson, ambos de 61 años, han preferido que los mercados resuelvan el problema por sí mismos.
“Retrasar la corrección tan solo prolongaría el problema”, dijo Bush el 15 de marzo en su mensaje radial semanal. Prometió evitar “malas decisiones en materia de política oficial”.
En cambio, Paulson --quien el 13 de marzo dijo que la crisis de las hipotecas “subprime” o de alto riesgo estaba “ceñida en gran medida”-- ha gestionado acuerdos voluntarios entre los prestamistas para congelar los tipos de interés sobre préstamos de alto riesgo y establecido programas para ayudar a prestatarios en dificultades a renegociar los préstamos.
El Gobierno inicialmente también se opuso a permitir que las entidades de compra de hipotecas secundarias Fannie Mae y Freddie Mac, las mayores fuentes de dinero para préstamos para la vivienda en Estados Unidos, desempeñaran un mayor papel en aliviar la crisis.
Legisladores demócratas como el presidente de la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara, Barney Frank, han tratado durante mucho tiempo de conseguir un aumento en el tamaño y la cantidad de préstamos que las dos compañías podían comprar, diciendo que inyectaría efectivo en el mercado de hipotecas.
El Gobierno de Bush, que ha criticado a Fannie Mae y Freddie Mac debido a la conexión implícita de estas entidades con el Estado, insistió en que tales cambios estén acompañados por nuevos controles contables. Apenas el mes pasado accedió a permitir que las compañías desempeñen un mayor papel.
El resultado de la demora fue que se le negó al mercado la liquidez que tanto necesita, dijo Howard Glaser, ex asesor legal jefe del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano durante la presidencia de Bill Clinton.
A diferencia de la Casa Blanca, la Reserva Federal ha tomado medidas extraordinarias para contener la crisis. En una acción de emergencia el fin de semana, el banco central redujo la tasa de los préstamos que hace directamente a los bancos y extendió la autoridad de tomar prestado a las 20 firmas que le compran valores del Tesoro directamente.
La Fed también le suministrará hasta $30 mil millones a JPMorgan Chase & Co. para ayudar a financiar la compra de Bear Stearns después de un retiro masivo de fondos y depósitos de la quinta firma bursátil más grande de Wall Street.
Después de una reunión con Bush, Paulson dijo que el presidente aprobó el rescate de Bear Stearns por la Fed. Bush estaba “muy complacido con las medidas que se adoptaron”, dijo Paulson.
Aun así, dicen ex funcionarios, la respuesta del Gobierno no es suficiente. Las preocupaciones acerca de una falta de liquidez en Lehman Brothers Holdings Inc. ponen de relieve el problema.
“No creo que nuestro sistema político esté enfocado en esto con la urgencia que va a tener que estarlo”, dijo el ex secretario del Tesoro Robert Rubin el 14 de marzo.
Con todo y el deterioro de los mercados, Bush ha mantenido su perspectiva optimista.
“Nuestras instituciones financieras son fuertes y los mercados de capital están funcionando eficiente y efectivamente”, dijo. “A la larga, nuestra economía va a estar bien”.
“Suena como Herbert Hoover en 1930”, dijo Bruce Bartlett, quien se desempeñó como economista en el Departamento del Tesoro durante la presidencia de George H.W. Bush, el padre del actual presidente.