¡Las obsesiones de Francona!
Terry Francona, piloto de los Indios de Cleveland, deja fuera de acción a grandes beisbolistas por su brazo.
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En el béisbol de las Grandes Ligas lo que cuenta son los numeritos; cada jugador procura mejorarlos de temporada en temporada para asegurar su trabajo y si “sus números” resultan impresionantes, como lanzador o bateador, tendrá su futuro asegurado.

A los lanzadores abridores que terminan la campaña con promedio inferior a 3.00. no importa si ganaron muchos partidos, se los pelean los clubes grandes billetera en ristre, igual cerradores que salvan el 90% de los juegos y ni que decir los jonroneros de 40 o más vuelacercas y 100 o más carreras impulsadas.

Béisbol es negocio y números; no hay espacio ni para el romanticismo y mucho menos para el pobrecito.

Si no bateas ni para promedio .250 te espera la Triple A y si lanzas con promedio de 5.00 o más alto, seguramente tu posición como abridor está condenada al fracaso. Decenas de lanzadores en ligas menores añoran el puesto.

Es norma vieja que bateadores derechos les dan más duro a lanzadores zurdos y al revés; sin embargo, los “managers” acostumbran tener un equipo base donde alternan bateadores derechos y zurdos.

Para esta temporada, no deja de ser curiosa, novedosa e incluso revolucionaria, la decisión del piloto de los Indios de Cleveland, Terry Francona, “manager” del año y que condujo a La Tribu a la Serie Mundial que ganaron los Cachorros de Chicago, de sentar beisbolistas estelares e incluso degradarlos a Triple A, no porque sean buenos o malos o estén bateando bien o mal, sino porque son zurdos o derechos y eso no parece correcto.

Y hay un ejemplo claro.

Tyler Naquin, jardinero central de los Indios de 26 años de edad, quedó en tercer lugar como candidato a “Novato del Año” en la temporada anterior y lógicamente estaba catapultado a convertirse en el jardinero estelar central de La Tribu en la nueva temporada.
El dilema para Tyler es que sus compañeros de pradera también son zurdos: Michael Brantley jardinero izquierdo y Lonnie Chishenhall, guardabosque derecho.

Y aquí viene el cuento.

A Francona no le hizo nada de gracia tener tres jardineros bateando a la izquierda —a los que hay que agregar al zurdo segunda base, Jason Kipnis—, contra lanzadores zurdos y decidió bajar a Naquin a Triple A con solo diez días de campaña y sentar a Chishenhall en cada ocasión que lanza un pitcher derecho.

Los dos jardineros titulares zurdos, fueron sustituidos por un par de guardabosques derechos, como Austin Jackson (dejado libre por Detroit) y Brandon Guyer reserva de los Indios la temporada pasada.

En otras palabras, a Tyler Naquin lo degradaron a Triple A, no por sus números, sino por ser zurdo y Chishenhall juega a lo sumo día de por medio, a pesar de su excelente promedio de bateo, también por ser zurdo.

La decisión de Terry Francona, no la consideramos correcta, pero no por el pobrecito, sino porque se limita y se corta la carrera de un beisbolista no por su calidad, sino por la orientación de su brazo.

¡Quién puede imaginarse a los Yankees de Casey Stengel de los años 60, con Michey Mantle o Róger Maris sin jugar todos los días, por ser zurdos o derechos!

El béisbol profesional se está “robotizando” mucho y eso no deja de ser peligroso al espectáculo; en las granjas se preparan centenares de beisbolistas y hay un afán de equilibrar los cuerpos de lanzadores con igual cantidad de derechos que zurdos. Hoy compiten muy pocos equipos en Grandes Ligas, donde su cuerpo de abridores sean todos derechos o zurdos.

Curiosamente, los cinco abridores de La Tribu son derechos.

Triunfo de la estadística por encima del ser humano.

¡Horripilante!


El cuerpo de abridores de La Tribu lo integran cinco derechos

(Ganados-Perdidos-Promedio)

Corey Kluber: 3-2 (5.05)
Carlos Carrasco: 3-2 (2.18)
Danny Salazar: 2-2 (4.34)
Josh Tomlin: 2-3 (8.87)
Trevor Bauer: 2-3 (7.67)

 

 


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