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Jueves 15 Noviembre, 2012

La libertad de prensa le pertenece a la gente

Decía Aristóteles que “el que no puede vivir en sociedad no es miembro de la ciudad, sino una bestia o un dios”. Y como no somos ni Dios ni bestias, sino ciudadanos que nos regimos políticamente, sigo sin entender qué motiva a un pueblo a convertir la política en secreto.
Por eso da un poco de esperanza el que esta semana la Sala Constitucional al menos admitiera la consulta al Artículo 288 del Código Penal, reformado recientemente por la Ley número 9048 del 7 de noviembre de 2012 denominada popularmente “Ley Delitos informáticos” o “Ley Mordaza” que impone penas de prisión de cuatro a ocho años a aquellas personas que procuren u obtengan informaciones secretas políticas.
Una ley que nunca debió tener vida pues cuando la política se convierte en secreto, pierde su naturaleza y se convierte en un peligroso privilegio para la clase política, un escudo para la corrupción y una mordaza para quien ejerce su derecho a informar y comunicar.
Ojalá la Sala Constitucional ponga de primero la libertad de información y de prensa y que todo el país se una al esfuerzo de los periodistas, quienes no solo están defendiendo su derecho a informarnos sino también el derecho de todos los ciudadanos a tener la garantía de que en Costa Rica no exista miedo a informar ni se persiga a nadie por denunciar actos de corrupción e irregularidades en las labores de los funcionarios públicos y de los políticos.
La libertad de prensa le pertenece a la gente. La clase política no puede tener privilegios que procuren eliminar la transparencia en sus actuaciones y limiten la labor investigativa. Por eso, siglos después que Aristóteles definiera la política como intrínseca del ciudadano, jamás habría imaginado que en una democracia como la nuestra hoy se protejan los secretos políticos. Por eso quiero cerrar con una frase del mismo Aristóteles: “No basta decir solamente la verdad, mas conviene mostrar la causa de la falsedad”.


Pedro Muñoz
Precandidato PUSC