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Jueves, 15 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


La SETENA requiere una cirugía mayor

Natalia Díaz [email protected] | Jueves 16 agosto, 2018


La SETENA requiere una cirugía mayor

La Ley Orgánica del Ambiente, que creó la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA), señaló como uno de sus objetivos fundamentales: “…armonizar el impacto ambiental con los procesos productivos…”.

El artículo 84 de esta ley señala claramente que las evaluaciones de impacto ambiental deben ser resueltas “…dentro de los plazos previstos por la Ley General de la Administración Pública…”; y el artículo 86, que la SETENA “…deberá responder a las necesidades de eficiencia y eficacia en el análisis de las evaluaciones de impacto ambiental…”.

El problema es que la SETENA no cumple con los plazos previstos ni con las exigencias de eficiencia y eficacia establecidas por la ley, entre muchas otras cosas.

Un ejemplo típico de esta situación es que en este momento existen más de 700 expedientes a la espera de resolución y muchos de ellos tienen varios años de espera sin resolverse, ni rechazo ni aprobación.

En los medios de comunicación se ha señalado que, debido a la lentitud y a la ineficiencia e ineficacia de la SETENA, hay miles de millones de colones de potenciales inversiones sin realizarse y miles de empleos que hoy no se están generando.

Lo anterior resulta contradictorio, cuando el Banco Central nos anuncia en el recién aprobado Programa Macroeconómico, una reducción de las proyecciones de crecimiento de la producción y niveles de desempleo abierto que se aproximan a más de 230 mil costarricenses sin un sustento diario permanente.

El gobierno creó recientemente una comisión para analizar la SETENA, con el fin de mejorar su gestión y reducir los trámites. Desde su creación, prácticamente todos los gobiernos de turno en el inicio de su mandato han hecho lo mismo, pero al no realizar una cirugía mayor, los problemas no solamente continúan, sino que se agravan.

Debemos emular las mejores prácticas internacionales en este campo, como las de los países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). Dado que Costa Rica está buscando ser parte de esta organización sería conveniente implementar sus mejores prácticas en esta materia.

Al igual que muchas otras organizaciones de clase mundial, la OCDE tiene un programa de asistencia en este campo, al cual se podría tener acceso con las gestiones correspondientes. Los objetivos de esta asistencia son “…promover efectivamente el desarrollo sostenible integrando el ambiente dentro del desarrollo económico…” y “…mejorar las prácticas actuales así como los marcos legales e institucionales sobre la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) de acuerdo con la Convención Espoo (y la Directiva de EIA en Europa)…”.

Muchos de los países miembros de esta organización ocupan los primeros lugares en los “ranking” del Índice Mundial de Desempeño Ambiental y del Índice de Competitividad del Foro Económico Mundial.

El tema de la gestión de la SETENA es clave, pues el Artículo 50 de nuestra Constitución Política reconoce, de manera clara, el derecho de la población al desarrollo económico y social, y el derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. La Sala Constitucional así lo ha señalado en varias resoluciones, como las sentencias Nº 2006-17126 y Nº 2008-13426: 

  • “…El concepto del desarrollo sostenible…, es no sólo posible sino necesario para el fomento del desarrollo económico y social de la población…”.
  • “…Ambos derechos —al desarrollo social, económico y político y a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado— se encuentran reconocidos de forma expresa en el artículo 50 de la Constitución Política…”.
  • “…La consecución de ese balance entre desarrollo y conservación es lo que diversos instrumentos internacionales y distintas corrientes de pensamiento han llamado desarrollo sostenible…”.


La SETENA no ha logrado lo que la Ley Orgánica del Ambiente de Costa Rica le exigió, que era armonizar el desarrollo económico y social con la protección del ambiente cumpliendo con las “necesidades de eficiencia y eficacia” y “dentro de los plazos”. Su gestión tampoco está siendo compatible con lo dispuesto por la Constitución Política y las resoluciones de la Sala Constitucional.

SETENA requiere una cirugía mayor y no una simple mejora de lo que está mal, que es lo que los gobiernos de turno han venido haciendo sin resultados exitosos.

Después de 23 años de la ley que creó la SETENA, se debe realizar un análisis exhaustivo y modernizar la normativa legal del Sistema de Evaluación Ambiental del país, si queremos que Costa Rica se supere en términos de competitividad y agilidad en la resolución de autorizaciones que facilitan la promoción de la inversión y generación de oportunidades de empleo, tan necesarias en el ambiente de desaceleración económica en que se encuentra el país.