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Sábado, 17 de noviembre de 2018



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Hervidero en junta directiva del BCR paralizaría grandes proyectos

Tatiana Gutiérrez Wa-Chong [email protected] | Lunes 16 octubre, 2017



El nombramiento de una nueva junta directiva del Banco de Costa Rica (BCR) no garantizó la paz a lo interno de esa institución, por el contrario, creó un hervidero que postergaría millonarios proyectos.

El fideicomiso para la ampliación de la carretera San José-San Ramón y el acuerdo firmado con la Caja de Seguro Social para construir 30 áreas de salud y 22 sucursales también se verían afectados.

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Asimismo, la investigación política y judicial que salpica al BCR, paralizaría la construcción de la nueva sede de la Asamblea Legislativa y eventualmente un nuevo edificio de tecnología para la UCR.

Esas y otras obras requieren la toma de decisiones por parte de los nuevos directivos, los cuales han sido criticados por estar relacionados en casos que podrían minar su autoridad ante la opinión pública.

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Los nuevos directivos evitarían tomar decisiones para no aumentar el calor en torno al hervidero en el BCR, sobre todo ahora que existe una excesiva fiscalización de las decisiones del banco, no solo de actores políticos en campaña sino además por parte de la Contraloría y posiblemente las autoridades judiciales.

Haydée Mendiola tuvo que renunciar tras darse a conocer que aparecía como accionista de la empresa Bouleaux Consulting Corporation, sociedad creada en un paraíso fiscal, en las Islas Vírgenes Británicas.

Luis Diego Vargas mantiene una deuda por más de ¢10 millones con la Caja, mientras que William Calvo fue vetado anteriormente por la Comisión de Nombramientos de la Asamblea Legislativa, como eventual miembro de la junta directiva del Banco Central.

Los otros nombramientos de Adriana Céspedes, Shirley González, Abel Salas y Carlos Alberto Hernández no crearon tanta ebullición en el Congreso.

Con todas estas críticas Solís habría fracasado en bajar la intensidad a lo interno del banco.

La entrada y salida de los directivos se dio en momentos en que el Ministerio Público investiga un posible tráfico de influencias en un préstamo otorgado por el BCR por un monto de $30 millones que el banco hizo al importador del cemento chino, Juan Carlos Bolaños, y de $35,3 millones a Coopelesca para la compra de la planta hidroeléctrica Aguas Zarcas.

Contundentes

Los legisladores de las diferentes bancadas consideran que el Consejo de Gobierno se precipitó al nombrar a la nueva junta directiva sin vigilar los antecedentes.

Javier Cambronero
Diputado
PAC


A mí me parece que el Ejecutivo debió tomarse su tiempo, se precipitó al escoger a las personas. Como jefe de fracción no me genera ninguna tranquilidad el nombramiento de Vargas, en momentos en que sale en la lista de morosos de la Caja. El Consejo de Gobierno se precipitó y le faltó tomarse un poco más de tiempo.

Otto Guevara
Diputado
Movimiento Libertario

Me parece que estamos lejos de que haya estabilidad en el gobierno corporativo del BCR, en vista de que todavía hay algunas dudas jurídicas, en relación con las competencias del Presidente para hacer una sustitución de la junta directiva. Esa inseguridad jurídica puede afectar el proceso de la toma de decisiones de los nuevos miembros y existe un riesgo latente.

Ronny Monge
Diputado
Liberación Nacional


Uno esperaría que la nueva junta directiva pudiera traer estabilidad; sin embargo, cuando las cosas se hacen a la carrera, como este gobierno, más que buscar una respuesta real al gobierno corporativo, se dan fuertes críticas. La entidad es sólida y grande y eso la beneficia, pero en alguna parte de la población, la imagen del banco ha sido golpeada.
 

 

 


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