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Ejecutivo reaccionó ofendido por “agresión” contra presidenta Fernández
Gobierno rompe diálogo con agro en Argentina

Líderes del sector agrícola afirman que buscan una fórmula de conciliación ante el aumento de los impuestos a la exportación de granos


Buenos Aires
EFE

El Gobierno argentino rompió ayer el diálogo con los productores agrícolas ofendido por la “fenomenal agresión” de ese sector a la jefa del Estado, Cristina Fernández, durante una masiva protesta que llevaron a cabo el domingo. Dos ministros acusaron además a los dirigentes agropecuarios de cobijar un acto opositor y de poner condiciones inaceptables para negociar una salida al conflicto, generado hace dos meses y medio por un aumento de los impuestos a la exportación de granos. “Esto es una enorme equivocación”, aseguró por parte de los agricultores el presidente de la Sociedad Rural, Luciano Miguens, para quien la ruptura del diálogo causa “un daño enorme” al país.
“No somos la oposición”, subrayó Miguens, el único dirigente rural que no ha sido blanco de la áspera reacción oficial a la protesta del domingo, que reunió a por lo menos 200.000 personas en la ciudad de Rosario, a 300 kilómetros de Buenos Aires.
El dirigente reiteró que el campo busca una fórmula de conciliación ante el aumento de los impuestos a la exportación de granos dispuesto el 11 de marzo pasado, lo que desató huelgas y protestas contra esa medida y otras regulaciones gubernamentales.
Algunos diarios de Buenos Aires consideraron ayer que la presidenta Cristina Fernández, quien lleva cinco meses y medio de gestión, sufrió el domingo la mayor manifestación de protesta desde el restablecimiento de la democracia, en 1983.
Alberto Fernández, jefe del Gabinete, sostuvo que el discurso que primó durante el masivo acto celebrado en Rosario “rompe toda lógica de diálogo”.
“Todos los discursos fueron con frases enormes, con conceptos tremendos, y esta idea permanente de que si no se hace lo que el campo quiere no hay posibilidad de encontrar una solución”, remarcó en declaraciones a radios locales.
Aníbal Fernández, ministro d
e Justicia, opinó que los discursos de los dirigentes agrícolas, “salvo el de Miguens”, fueron “de agresión fenomenal” a la jefa del Estado.
Dijo que los dirigentes del sector pusieron en duda “la legitimidad” del Gobierno, entre otras cosas “inaceptables” de las que sobre todo culpó a Eduardo Buzzi, líder de la Federación Agraria, la más combativa de las cuatro asociaciones en conflicto.
Aníbal Fernández reiteró que el Gobierno no está dispuesto a cambiar su política impositiva y apuntó que los agricultores debieron manejar sus protestas “con prudencia”, en referencia a la asistencia de jefes de los principales partidos políticos de la oposición a la manifestación de protesta.
Los dirigentes campesinos impidieron a los políticos subirse al palco desde donde se dirigieron a los manifestantes en Rosario.
También unas 20.000 personas acudieron el domingo en la norteña ciudad de Salta a un acto con motivo del aniversario del 25 de mayo 1810, antecedente de la independencia argentina, en el que participó Cristina Fernández.
“Cada vez se va dificultando más el diálogo: se habla ahora de ofensas, ¿pero qué esperaban, que la gente aplaudiera al Gobierno?”, remarcó Miguens a radios y canales de televisión.
El presidente de la Sociedad Rural insistió en que no buscan imponer su rechazo a las políticas del Gobierno sino “negociar una solución” que concilie las posiciones de las partes en conflicto.
Pero Alfredo De Angeli, dirigente de la Federación Agraria, reiteró ayer que si no se revoca el aumento de impuestos “habrá que hacer acciones” de fuerza como las efectuadas desde marzo, que incluyeron huelgas comerciales y bloqueos de carreteras.
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