Con un llamado enfático a rescatar el aparato productivo del país, Fernando Zamora, aspirante presidencial por el Partido Nueva Generación, prometió transformar a Costa Rica en una “potencia agroindustrial” si resulta electo en 2026.
Zamora criticó duramente lo que considera un proceso de demolición de la cultura productiva nacional.
Para ello, dio a conocer el caso de Melvin, un pequeño agricultor que conoció en Pacayas, quien había negociado la venta de cebolla de alta calidad a un precio ya bajo —330 colones por kilo—, pero vio desplomarse ese acuerdo por la repentina saturación del mercado con cebolla importada.
“Melvin tenía vendida la cebolla muy buena, fresca, bien seca, con buena cola, a un precio ya malo de 330 colones el kilo. Pero a la hora de juntarla, el comerciante le dijo que ya no era a ese precio porque se inundó Cenada de cebolla importada”, relató Zamora, quien cuestionó que esta dinámica castigue al productor sin beneficiar al consumidor.
“Al final, los precios no bajan. Nos la venden por lo menos a 1.000 colones el kilo en el súper”, sentenció.
El candidato asegura que no se trata solo del sector agrícola.
“Estamos viendo demoler toda la cultura productiva”, advirtió, al señalar lo que considera una política económica que desprecia el esfuerzo nacional y privilegia intereses externos.
Zamora propone un “liderazgo firme” que frene esta tendencia y reactive la economía rural, en particular mediante el fortalecimiento del agro y la industria local.
“Una tragedia que, si usted me da el voto, vamos a detener. Haremos de Costa Rica, como ya lo he dicho, una potencia agroindustrial”.