Lo que comenzó como una apuesta entre padre e hijo hoy se consolida como un proyecto agrícola con potencial de crecimiento en Piedades Norte de San Ramón.
Huberth Campos Guzmán y su padre, Huberth Campos Valverde, decidieron incursionar en el cultivo de chayote en una zona donde este producto no forma parte de la tradición agrícola.
La iniciativa surgió tras identificar una oportunidad de diversificación a partir de la relación comercial que mantienen con Walmart Costa Rica.
Inicialmente, la familia comercializaba ayote con la compañía, pero hace casi cuatro años inició el cultivo de chayote.
El proceso estuvo marcado por desafíos y aprendizajes. Sin embargo, ambos productores continuaron trabajando para consolidar el proyecto.
En 2025 enfrentaron una de sus pruebas más difíciles cuando una tormenta provocó el colapso de la estructura donde mantenían la siembra.
Las lluvias constantes afectaron el sistema tradicional de soporte construido con madera y toda la producción cayó al suelo.
“Estos inconvenientes son parte de la curva de aprendizaje”, afirmó Huberth Campos Valverde, productor agrícola de San Ramón.
Tras ese episodio, el proyecto recibió apoyo del programa Tierra Fértil de Walmart, que brinda acompañamiento técnico, capacitación y seguimiento a productores.
Como parte de su modelo de Valor Compartido, Walmart invirtió en una nueva estructura de una hectárea construida con materiales galvanizados de alta durabilidad.
La infraestructura permite la siembra de 1.800 plantas y está diseñada para brindar un soporte más resistente al crecimiento del cultivo.
Además, incorpora tecnología, materiales especializados y semillas de primera generación desarrolladas en laboratorio.
El proyecto también genera impacto en la comunidad mediante la creación de empleo y nuevas oportunidades productivas.
Actualmente beneficia de forma directa a 10 personas y su alcance se extiende a cerca de 20 integrantes de las familias vinculadas a la iniciativa.
Los productores proyectan alcanzar entre 1.000 y 1.500 cajas semanales de chayote y estiman un crecimiento del 30% en el volumen cultivado.
La iniciativa refleja cómo la innovación, el trabajo familiar y el acompañamiento técnico pueden abrir nuevas oportunidades para el desarrollo agrícola local.