En un contexto marcado por la violencia y el avance del narcotráfico, el candidato presidencial Fabricio Alvarado de Nueva República, lanzó un desafío directo al resto de aspirantes: explicar con precisión de dónde saldrán los recursos para ejecutar sus planes de seguridad y combatir al crimen organizado.
Alvarado sostiene que él es el único con una propuesta clara, mientras que sus rivales se quedan con enunciados generales.
Asimismo, destaca que otros candidatos abordan la seguridad desde ángulos aislados, sin una estrategia que conecte castigo penal, control carcelario, prevención y financiamiento sostenido.
Medidas de endurecimiento penal contra el sicariato, un mayor control del sistema penitenciario y programas preventivos, son algunas de las propuestas de Nueva República, quien plantea un Canal Seco para generar empleo y recursos para el país.
“Si no hay recursos claros, la seguridad termina siendo solo retórica”, insistió el candidato
Como parte de ese enfoque, Alvarado vinculó su propuesta de seguridad con un plan económico orientado a ordenar las finanzas públicas y crear un fondo específico para respaldar políticas prioritarias del Estado.
El objetivo, explicó, es asegurar continuidad presupuestaria para enfrentar la criminalidad sin depender de ajustes improvisados.
El aspirante presidencial reiteró que la seguridad ciudadana ocuparía el primer lugar en su agenda y llamó a tomar decisiones “firmes y oportunas” para recuperar la tranquilidad en los barrios y comunidades.
En ese marco, insistió en que el país requiere un Estado con capacidad financiera real para responder a una amenaza que, dijo, ya no admite postergaciones.
El Problema
Costa Rica cerró el 2025 como el tercer año con más homicidios de su historia, con 873 casos.
Esto ha hecho que la violencia generada por una guerra entre bandas narcotraficantes por territorio y droga se perciba prácticamente en todo el país.
Sin embargo, la realidad es que los asesinatos se concentran en un puñado de cantones y distritos, de acuerdo con el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Y es que 657 asesinatos del 2025 se ejecutaron en uno de los 21 cantones más peligrosos del país, a la vez que 21 distritos concentraron 385 casos.
El cantón central de San José fue el escenario de la mayor cantidad de víctimas de homicidio a nivel nacional, mientras que el distrito de Limón (dentro del cantón central de Limón) es el distrito con la cifra individual más alta de asesinatos, con 63 homicidios.
Los cantones de Puntarenas (49), Alajuelita (44), Alajuela (39), Desamparados (28) y Matina (27) son otros sitios de alto riesgo.
Por otra parte, de los 873 homicidios que se registraron el año pasado, al menos 85 corresponden a víctimas colaterales.
Se trata de personas que fallecieron en medio de un tiroteo u otro hecho violento y que, en el momento del suceso, no tenían relación alguna con el hecho criminal.
Ese fue el caso, por ejemplo, del triple homicidio la noche del 24 de diciembre del año pasado en Parrita, donde dos pistoleros ingresaron a una casa de habitación para ajusticiar a una persona que estaba celebrando con su familia la Navidad. En el acto, fallecieron otras dos personas en medio de los disparos.
La cifra de víctimas colaterales es la segunda más alta desde 2023, cuando Costa Rica empezó a registrar cifras récord de homicidios, ya que dicho año se contabilizaron 52 personas y el año pasado 93.