Miguel Angel Rodríguez


Disyuntivas
¿Es igual endeudarse en el exterior?

La iniciativa del gobierno de colocar más deuda externa provoca posiciones encontradas, incluso entre las cámaras empresariales.
A exportadores les preocupa que un mayor ingreso de dólares origine una sobrevaluación del colón que afectaría su rentabilidad. Otros sectores productivos temen que si no se coloca deuda externa las tasas de interés locales crezcan aún más por la competencia del gobierno captando ahorro para financiar su déficit. Mideplan argumenta que si suben las tasas de interés, los negocios y las familias deudoras tendrán que pagar miles de millones de colones adicionales por intereses (y hacen cálculos con un incremento de tres puntos adicionales a los tres que ya han subido en los últimos tres años). Los banqueros consideran que la entrada de más divisas puede revalorizar el colón pero que el Banco Central y el Ministerio de Hacienda pueden minimizar el impacto en el mercado cambiario, y un interés local más bajo mejora la calidad de su cartera.
Don Jorge Guardia generosamente da la bienvenida a estas Disyuntivas y nos pone “En Guardia”: con entrada de dólares y para que no se revalorice el colón, el Banco Central comprará las divisas y emitirá colones. Para que no aumente la inflación colocará bonos suyos en colones para esterilizar esa emisión. Por ello los intereses subirán. ¡Precisamente lo que se quería evitar colocando la deuda en el exterior!
¿Qué se gana, si al final es como si colocáramos los bonos aquí?
En física se le conoce como ley de vasos comunicantes. En economía con nombres menos comunes. Tres economistas (Coase, Modigliani y Miller) ganaron sendos Premios Nobel por teoremas en que demostraron, en esencia, que si los mercados pueden ajustarse sin costos de transacción a la decisión de un actor entre alternativas (como endeudarse a nivel nacional o en el extranjero) el resultado es básicamente el mismo, sin importar esa decisión. Si el gobierno coloca bonos en el extranjero, el sector privado directa o indirectamente —incluyendo, como señala Don Jorge Guardia mediante el Banco Central— dejará de obtener crédito en el extranjero y lo buscará en el mercado nacional en monto suficiente para que el efecto en las tasas de interés y el tipo de cambio sea el mismo que si el gobierno hubiese colocado esos bonos en el mercado local.
Volvemos a los vasos comunicantes: si echamos agua a la piscina por el frente o por detrás da lo mismo, el agua se acomodará a su nivel. Lo que importa es cuánta agua echamos. O, en otros términos, cuál es el nivel de endeudamiento total.
¿Quiere decir que la disyuntiva es irrelevante? Pues no es tan sencillo. Esto depende de que se den los supuestos que permiten aplicar esos teoremas. Porque si la piscina tiene divisiones, no funcionan los vasos comunicantes.
¿Son iguales los intereses y plazos del ahorro externo para el sector privado y el público? ¿Está el colón sobrevaluado? ¿Cuál es la tolerancia para la deuda pública externa de Costa Rica? ¿Cuál es el nivel competencia en el mercado financiero local? ¿Cuál es el riesgo de endeudarse en moneda extranjera?

Miguel Angel Rodríguez

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Lunes 23 Julio, 2012

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