La reciente decisión de Intel de cerrar sus operaciones de ensamble y prueba en Costa Rica, junto con el anuncio de la multinacional Qorvo de trasladar su producción a Asia y Pfizer de reducir la planilla en el país, encendieron las alarmas en el sector empresarial, que advierte sobre la pérdida de competitividad del país y el riesgo de más salidas de inversión extranjera.
La Asociación de Empresas de Zonas Francas (AZOFRAS) calificó estos movimientos como un “fuerte llamado de atención” para el Gobierno, al considerar que no se trata de hechos aislados, sino del resultado de una combinación de factores que han deteriorado el clima de inversión.
Ronald Lachner, presidente de AZOFRAS, aseguró que “Costa Rica no puede seguir restándole importancia ni ignorando lo evidente y esperar pasivamente a que más empresas decidan irse”.
Entre las medidas que el sector considera urgentes para recuperar competitividad se encuentran la aprobación de jornadas excepcionales 4x3, la reducción de las cargas sociales, la rebaja en el costo de la energía eléctrica y mejoras en la infraestructura logística y digital.
Además, solicitan fortalecer el desarrollo del talento humano y dar estabilidad al tipo de cambio.
Si bien Intel argumentó que su decisión responde a ajustes globales, los empresarios sostienen que Costa Rica debe actuar con rapidez y visión de largo plazo para evitar que más compañías de alto valor agregado salgan del país.
“Desde AZOFRAS hacemos un llamado urgente al Poder Ejecutivo y al Legislativo para que tomen acciones inmediatas y no lamentemos la pérdida de empleos de calidad que tanto necesita el país”, enfatizó Lachner.
El sector empresarial advierte que la salida de empresas no solo significa pérdida de puestos de trabajo, sino también un mensaje negativo para otros inversionistas que evalúan instalar operaciones en Costa Rica.





































