Empresarios defienden cursos de inglés gratis con Open English de críticas
Derecho a la intimidad y orientación sexual podrían estar en riesgo, y es mejor usar el dinero en el MEP y el INA, según opositores
Varios líderes del sector empresarial salieron a defender el programa de capacitación gratuita de inglés “Hello, Brete”, impulsado por el Gobierno en alianza con la plataforma Open English.
Para los empresarios, las críticas provenientes de líderes de izquierda y grupos LGBTI no toman en cuenta el impacto de la herramienta para mejorar la empleabilidad y la competitividad del país.
Y es que la iniciativa, anunciada a inicios de la semana anterior, pretende que al menos 2 millones de costarricenses accedan a formación en inglés durante los próximos cuatro años, mediante la habilitación de 500 mil cupos anuales.
El programa, completamente gratuito, incluye clases con profesores nativos, uso de inteligencia artificial y contenidos alineados con el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas, lo que permitirá certificar las habilidades adquiridas.
Desde la Cámara de Industrias de Costa Rica, su presidente, Sergio Capón, destacó que este tipo de esfuerzos responden a una visión país orientada al fortalecimiento del talento humano.
“Estamos convencidos de su impacto en el desarrollo del talento humano. Se trata de un esfuerzo bien orientado, que abre oportunidades reales para mejorar la empleabilidad, por lo que el involucramiento del sector empresarial es clave para potenciar su alcance e impacto”, afirmó.
En la misma línea, el presidente de la Asociación de Zonas Francas (AZOFRAS), Ronald Lachner, subrayó que el dominio del inglés es determinante para la inserción laboral en sectores formales, además de ser un elemento fundamental para la competitividad país.
“El fortalecimiento del bilingüismo es un factor clave para que más costarricenses puedan integrarse a empleos de calidad. Como país, es fundamental continuar impulsando competencias que respondan a un mercado globalizado”, señaló.
Finalmente, el presidente de la Cámara de Comercio de Costa Rica, Arturo Rosabal Arce, insistió en que el idioma inglés dejó de ser un valor agregado para convertirse en un requisito básico en la economía actual.
“El país compite por inversión y empleo en sectores altamente dinámicos. El MEP y el INA cumplen un rol fundamental, pero también es válido complementar con herramientas adicionales que permitan escalar rápidamente la cobertura y acelerar resultados. La magnitud del reto requiere combinar esfuerzos, no sustituirlos”, explicó.
El programa “Hello, Brete” está dirigido a personas mayores de 15 años y se ofrece en modalidad completamente digital, con acceso 24/7 durante todo el año a través de la plataforma oficial. El plan costaría unos $70 millones.
Para poder inscribirse, los interesados deben registrarse aquí y llenar el formulario con sus datos personales: https://hellobrete.com
A finales de la semana pasada, Ariel Robles, diputado del Frente Amplio y excandidato presidencial de ese partido, cuestionó con dureza la decisión del Gobierno de invertir recursos públicos en una alianza con Open English.
Para el legislador de izquierda, el dinero que se está gastando debería invertirse en el INA o en el Ministerio de Educación Pública.
“Cuando yo estudiaba y me llamaban para ofrecerme cursos de Open English, yo decía que era una estafa. Ese era mi tiempo de estudio cuando estaba en el colegio; llamaban y decían ‘se ganó una beca en una de estas plataformas digitales para que estudie inglés y aprenda en línea’; ya uno sabía que era una estafa. ¿Por qué? Porque nadie, nadie aprendía inglés en esas plataformas. Solo un 8% de las personas terminan los cursos”, afirmó en un video que colgó en su cuenta de Instagram.
Por otra parte, 23 organizaciones y 93 personas activistas por los derechos humanos presentaron una solicitud formal ante la Defensoría de los Habitantes para que investigue el formulario de inscripción de la plataforma de capacitación de inglés “Hello Brete”.
Esto, al considerar que podría violentar el derecho a la intimidad y orientación sexual de las personas. La gestión plantea preocupaciones sobre el uso, tratamiento y destino de esa información.
Paula Siles Iong, fundadora y directora general de la Fundación Detrás del Arcoíris, advirtió que el alcance del programa incluye a personas menores de edad, lo que eleva el nivel de preocupación.
“Hello Brete está habilitado desde los 15 años. Eso significa que menores de edad están siendo preguntados por su orientación sexual e identidad de género sin que se les explique, antes de llenar el campo, a dónde va esa información y quién la procesa. El INA dice que es para fines estadísticos. Puede ser. Pero la Ley 8968 exige que esa finalidad se comunique con claridad antes del consentimiento, no en letra pequeña al final del formulario”, dijo.