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Martes, 11 de diciembre de 2018



COLUMNISTAS


El referéndum y sus resultados

Arnoldo Mora [email protected] | Martes 09 octubre, 2007


El referéndum y sus resultados

Arnoldo Mora

Contradiciendo las cifras de las más recientes encuestas y, por el contrario, ratificando las dadas anteriormente, el resultado de la consulta al Soberano en torno a la aceptación o rechazo del TLC con los Estados Unidos, arroja una ligera ventaja en favor del “sí”. Para los efectos prácticos, sobre todo, desde el punto de vista político en torno a la gobernabilidad del país, lo que en realidad mostró esta votación fue algo de lo cual se ha venido hablando con insistencia, a saber, que el país está dividido en partes prácticamente iguales.
El asunto es delicado en extremo, pues el contexto ideológico y político en que se dio la campaña previa a la votación e, incluso, toda la discusión anterior sobre este TLC, dejó claro ante los ojos del pueblo costarricense que aquí no era asunto de aceptar o rechazar un tratado de libre comercio más, como tantos otros que han firmado nuestros gobiernos, sino de definir el rumbo que ha de seguir el país para las próximas generaciones. La novedad, reconocida mundialmente, de esta consulta popular estriba en que versa sobre la aceptación o rechazo de las políticas económicas seguidas por los últimos gobiernos y que el actual quiere profundizar.
De ahí que lo ajustado de los resultados hace que no haya triunfalismo, en quienes lograron superar la cifra del 50%, y que los del “no” —dentro de los cuales, por supuesto, me incluyo yo— debamos tomar conciencia de la enorme responsabilidad que nos incumbe al ser apoyados por la mitad de los que votaron el domingo pasado. El hecho de que el resultado de este referéndum haya hecho patente que existe una división tan profunda entre los ciudadanos, hace que ninguno de los actores políticos pueda seguir actuando de la misma manera a como lo ha venido haciendo hasta ahora.
Lo dicho incumbe, en primer lugar, al propio Oscar Arias. Es por esta razón que considero que Arias no debe seguir gobernando con el mismo estilo que lo ha venido haciendo y que, lejos de propiciar la paz y el acercamiento entre las partes en conflicto, ha fomentado la división entre sus conciudadanos, comportándose no como un jefe de Estado sino como un activista que usa los recursos públicos para imponer sus puntos de vista. Oscar debe terminar con sus poses prepotentes y arrogantes, debe propiciar un diálogo leal, debe saber escuchar, debe tender puentes y no exigir a la oposición que le firme un cheque en blanco. Arias no debe olvidar que hoy la mitad de la población está en contra suya y de sus políticas económicas. Esto sin contar el 40% de ciudadanos que se abstuvo de votar y que conforman una masa de población, de cuyos sentimientos y voluntad política no tenemos clara idea pero que están ahí.
Solo poco más de un 51% del 60% del padrón electoral apoyó la aprobación del TLC. No se puede ignorar al resto de la población. Más aún, debemos preguntarnos cómo logró el gobierno y sus aliados de las cámaras patronales y de la gran prensa comercial, este resultado. ¿Fue realmente un modelo de democracia todo lo que acaba de vivir el pueblo costarricense? ¿Quiénes son y por qué votaron “no” la prácticamente mitad de votantes? De esto hablaré en el próximo artículo.