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El humor de Benedetti
Una colección de crónicas da fe de la agudeza humorística del poeta

La faceta humorista de Mario Benedetti, más conocido por su obra poética, narrativa y ensayística, queda ahora patente, en el 90 aniversario de su nacimiento, con la edición de un texto que recoge crónicas que el autor uruguayo publicó en el emblemático periódico Marcha.
Bajo el título de “Sálvese quien pueda y otras crónicas humorísticas”, el Centro de Arte Moderno publica hoy este texto en el que se recogen nueve artículos que aparecieron entre los años 50 y 60, bajo el pseudónimo de Damocles, en el citado rotativo de Montevideo.
En ellos se reflejan “aspectos poco conocidos” del autor uruguayo, cuya voz se apagó el 17 de mayo de 2009, explicó el director del Centro de Editores, Raúl Manrique.
Se trata de textos “nunca publicados en España ni en el resto de los países latinoamericanos”, añadió Manrique, y que dan fe de la vertiente crítica que tantas veces expuso el artífice de una de las voces hispanoamericanas más universales.
El libro, que tendrá una tirada de 100 ejemplares, numerados y firmados por el editor, están ilustrados por el artista argentino Alejandro Contreras a modo de viñetas en blanco y negro.
Entre los títulos que se ofrecen para conocer esta faceta periodística de Benedetti, impregnada de humor, figuran “Europa y esta aldea”, “Gracia y desgracia del toreo”, “El hinchismo nacional”, “Una carta de amor”, “Happy birthday” e “Introducción a la infancia”.
A través de ellos el escritor deja patente cómo nos afecta el paso del tiempo desde un prisma satírico.
Y así dice: “Ayer cumplí treinta y pico. Un pico enorme, como de tucán, pero no importa. Siempre es bueno que no nos canten los cuarenta y sentirse aludido cuando alguien se refiere a ‘los muchachos’”.
Para añadir que “cuando enfrentamos a los Otros (sobre todo si hace un tiempo que no los vemos) y les notamos el gesto desalentado, las ganas de jubilarse, la barriga colgante, los dientes con huevo, las solapas con guiso y la ojera profunda y azul, en el primer momento pensamos textualmente: “¡La gran siete! ¡Cómo envejeció Fulanez!”, pero en el segundo empezamos a notar ciertos rasgos conocidos en cada uno de sus síntomas de decadencia, cierto parentesco con nuestro propio deterioro”.
Y al hablar de la niñez dice: “El ser humano, cuando viene al mundo, no es precisamente una ricura. Las madres lo encuentran parecido a las tías, los primos, al abuelo, pero todo recién nacido a lo único que se parece es a una remolacha con pelo”. “La única excepción que conozco, soy yo mismo, que, según testimonian las afligidas fotos del álbum familiar, parecía en los primeros días una remolacha pero sin pelo”, apunta.
El periódico Marcha, con periodicidad semanal y emblema de las ideas de izquierda, fue clausurado en 1975 por la dictadura militar costándole la cárcel y el exilio a su director.

Madrid / EFE
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