“El país sigue sin una norma clara que defina qué puede hacer un médico general”: Presidente del Colegio de Médicos
Se cumplieron todos los requisitos, solo falta publicarlo en La Gaceta, indica líder de gremio profesional
En medio de la incertidumbre que rodea la regulación del ejercicio médico en Costa Rica, el retraso en la publicación del decreto que define el perfil del médico general ha encendido las alertas del gremio.
A pesar de que el documento ya fue elaborado conforme a los requisitos legales, con respaldo técnico y la participación de diversas instituciones, su entrada en vigencia permanece en pausa a la espera de un trámite administrativo: su publicación en el Diario Oficial La Gaceta.
Para el Dr. Elliott Garita Jiménez, presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos, la situación trasciende lo burocrático y se convierte en un tema de interés país.
La ausencia de una normativa actualizada no solo dificulta la organización del sistema de salud, sino que también abre espacios de incertidumbre sobre los límites del ejercicio profesional, con posibles implicaciones para la seguridad de los pacientes, la planificación institucional y la responsabilidad legal en la prestación de servicios médicos.
La advertencia se da en un contexto en donde médicos sin la preparación adecuada se han metido a realizar procedimientos estéticos, lo cual, ha derivado en personas fallecidas o con graves consecuencias a su salud.
¿Cuál es la posición actual del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica ante el retraso en la publicación del decreto sobre el perfil del médico general?
El Colegio ha hecho un trabajo serio y completo para definir el perfil del médico general y de las distintas especialidades.
En el caso del médico general, se cumplieron todos los pasos que exige el Ministerio de Salud. Este perfil se elaboró como manda la ley, con participación técnica y de varias instituciones, y ya fue aprobado y firmado por las autoridades correspondientes.
Lo único que falta es su publicación en el Diario Oficial La Gaceta, un trámite que no depende del Colegio. Por eso, estamos a la espera de que se publique para que entre en vigencia.
¿Qué implicaciones tiene para el ejercicio profesional que, tras más de tres meses, el decreto aún no haya sido publicado en La Gaceta?
Es una situación importante para el país. Este perfil define claramente qué puede hacer un médico general según su formación.
Mientras no esté publicado, el país sigue sin una norma actualizada que establezca esos límites con claridad. Esto dificulta organizar mejor el trabajo en salud, afecta la planificación del personal y genera incertidumbre tanto para médicos como para instituciones.
¿Ha recibido el Colegio alguna explicación formal por parte del Gobierno sobre las dudas señaladas por el presidente Rodrigo Chaves respecto al decreto N.° 45336-S?
No. El Colegio no ha recibido ninguna explicación formal ni técnica, a pesar de que el decreto cumplió con todos los requisitos legales y fue presentado correctamente.
Desde la perspectiva del Colegio, ¿qué riesgos concretos enfrenta la población y el personal médico al no contar con una normativa clara que delimite las funciones de los médicos generales?
La falta de una norma clara deja espacios para que algunos profesionales realicen procedimientos para los que no están debidamente capacitados.
Esto puede poner en riesgo a los pacientes, generar inseguridad para los médicos y desorden en los servicios de salud.
La ausencia del decreto puede ser algo muy complicado y que podría traer repercusiones legales por parte de quienes son afectados como pacientes o familiares de estos pacientes, contra las personas que han impedido que este proceso se realice como tiene que ser.
¿Considera el Colegio que este retraso podría afectar la regulación de procedimientos estéticos y la seguridad de los pacientes, especialmente en casos donde no exista la debida formación especializada?
Sí. Cuando no hay reglas claras, se generan vacíos, especialmente en áreas como los procedimientos estéticos.
Contar con un perfil oficial permite definir mejor qué puede hacer cada profesional, lo que ayuda a proteger a los pacientes y a ordenar la prestación de servicios de salud.