Alberto “Beto” Solano enfrenta una de las etapas más críticas de su vida tras ser diagnosticado con cáncer gástrico en etapa 4, con metástasis en el hígado.
El ingeniero de 40 años, que sin ser atleta profesional logró conquistar un Ironman y una maratón, hoy se encuentra en una carrera contra el tiempo.
Y es que, tras recibir el diagnóstico el 15 de noviembre de 2024 su vida cambió radicalmente.
A pesar de haber recibido atención en el sistema de salud público, la agresividad de su enfermedad ha obligado a su familia a recurrir a la medicina privada para agilizar exámenes y consultas críticas.
En las últimas semanas, estudios médicos evidenciaron un avance del cáncer, lo que obliga a buscar nuevas alternativas terapéuticas.
Existe un tratamiento que podría beneficiar a Solano, pero no está disponible en el sistema público en el tiempo que su condición requiere, por lo que debe realizarse en un hospital privado.
El costo estimado para cubrir los procedimientos, medicamentos y terapias de los próximos meses asciende a los $250.000, una cifra que supera las posibilidades económicas de su familia.
Además, la naturaleza del tratamiento implica cambios constantes según la respuesta de su organismo, lo que exige contar con recursos disponibles de forma inmediata para evitar interrupciones.
Por ello, su familia y red de apoyo piden ayuda de la comunidad para continuar con un proceso en el que cada día cuenta y donde la continuidad del tratamiento es clave.
Para sumarse a esta causa y ayudar a Beto Solano, puede hacer su donación aquí.
Más información sobre su historia en www.betosolano.com