Dólar apunta a cerrar el 2026 por debajo de ¢500: ¿Qué pueden hacer asalariados y empresas para mitigar el impacto?
Exportaciones de bienes y servicios, turismo e inversión extranjera directa influyen en la sobreoferta de divisa de Estados Unidos
Si por la víspera se saca el día, el tipo de cambio del dólar no superará los ¢500 en lo que resta del año y, según los expertos en materia económica consultados por LA REPÚBLICA, es probable que cierre alrededor de ¢480.
Se trata de una noticia positiva para quienes tienen deudas en dólares, pero también la ratificación de más días malos para quienes reciben sus ingresos en esa moneda, sin importar si son asalariados, pequeñas empresas o grandes transnacionales.
En ese sentido, la guerra en Medio Oriente, entre Estados Unidos e Irán, no ha significado, a la fecha, una presión suficiente para elevar el tipo de cambio del dólar.
Pero, ¿qué está haciendo que el colón se mantenga apreciado frente al dólar? y ¿qué se puede hacer para mitigar el impacto?
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“Costa Rica ha registrado una entrada sostenida de divisas proveniente de sus principales fuentes: exportaciones de bienes y servicios, turismo, inversión extranjera directa y remesas. Esa oferta abundante de dólares en el mercado local presiona el precio del colón al alza y el del dólar a la baja”, explicó la experta.
Paralelamente, el Banco Central ha mantenido una política monetaria ordenada, con tasas de interés en colones que han resultado atractivas para los ahorrantes, lo cual reduce la demanda especulativa de divisas.
A esto se suma un entorno de inflación controlada y finanzas públicas con perspectivas más estables que en años anteriores, lo que mejora la confianza de los inversionistas en el colón.
En el corto plazo, el tipo de cambio del dólar no aumentará y, por ello, al llegar a la mitad del año, las empresas y los asalariados deben tomar decisiones para proteger sus ingresos.
En el caso de las empresas, uno de los principales consejos que dan los expertos es adquirir una cobertura cambiaria. Se trata de un instrumento financiero que permite a las empresas protegerse de movimientos desfavorables en el tipo de cambio, al definir un valor para la moneda de Estados Unidos a futuro, lo cual da estabilidad.
Por otra parte, si es posible, se recomienda a las empresas buscar oportunidades para generar ingresos en otras monedas o mercados que no se vean afectados por la apreciación del colón.
Consultar a un experto en finanzas con experiencia en gestión de riesgos cambiarios y adelantar la compra de inventario e insumos podrían ayudar también a conseguir ahorros a futuro.
En cuanto a los asalariados, si usted tiene deudas en dólares por tarjetas o préstamos, puede pensar en adelantar cuotas.
Otro de los consejos es crear un fondo de emergencia para atender eventualidades como la actual, de manera tal que usted tenga ahorros en colones que le permitan lidiar con la situación.
Asimismo, se recomienda mantener las deudas en la misma moneda en la que se reciben los ingresos para no sufrir con los cambios de la moneda.
“Tomando en cuenta la resiliencia de las condiciones macroeconómicas actuales y la estacionalidad propia de la segunda mitad del año, proyectamos que el tipo de cambio cerrará el 2026 en un rango de ¢480 a ¢495 por dólar. Ese comportamiento reflejaría un mercado que seguirá siendo altamente líquido, aunque con un ligero repunte técnico hacia el cierre del año, impulsado por el aumento de las compras de importadores y un menor premio por invertir en colones”, finalizó Daniel Suchar, analista económico.
Para lo que queda del año, los expertos en finanzas no esperan cambios bruscos en el tipo de cambio del dólar y todo apunta a que la moneda de los Estados Unidos estará por debajo de los ¢500 al cierre del año.
Luis Alvarado
Analista Económico y Bursátil
ACOBO Puesto de Bolsa
La determinación del tipo de cambio es multifactorial, por lo que establecer o generar una proyección certera es complicado. Es posible que para finales de año se presente un valor que oscile entre ¢460 y ¢480, pero este valor dependerá del comportamiento de una serie de variables internas.
Los principales factores que inciden en el tipo de cambio son los mismos desde hace muchos meses: turismo, inversión extranjera y exportaciones. Sin embargo, la intensidad o fuerza de estos factores puede modificarse. Solo por citar un ejemplo, el crecimiento de las exportaciones muestra una tendencia al alza en los últimos 5 años; casi se ha duplicado, lo que podría estar afectando el Mercado de Monedas Extranjeras (MONEX), incrementando la oferta en el mercado.
Algo similar se muestra con la visitación turística, la cual, luego de la pandemia, muestra una recuperación significativa.
Elizabeth Morales
Subgerente
Coopecaja
Monitoreamos tres posibles escenarios para lo que queda del año.
El escenario base —el más probable con la información disponible— apunta a una relativa estabilidad cambiaria, con fluctuaciones moderadas dentro de un rango acotado, en la medida en que se mantengan los fundamentos actuales de oferta de divisas y confianza en los indicadores macroeconómicos.
También hay un escenario de apreciación adicional del colón. Sería posible si la entrada de divisas continúa creciendo por encima de lo esperado o si la Reserva Federal de Estados Unidos profundiza recortes en sus tasas de interés.
Finalmente, un tercer escenario, de ajuste al alza del dólar, podría materializarse ante choques externos —como una desaceleración en la economía de nuestros principales socios comerciales— o ante factores internos que afecten la oferta de divisas o la confianza de los costarricenses en el colón.
Lo que sí podemos decir para el resto del año es que, de mantenerse el entorno macroeconómico actual —inflación controlada, entrada sostenida de divisas y política monetaria ordenada—, estos factores sugieren que no hay presiones estructurales que apunten a una depreciación brusca del colón en el corto plazo.
Daniel Suchar
Analista Económico
Independiente
Esta persistente apreciación del colón responde a una holgada sobreoferta estructural de divisas en el mercado local, impulsada principalmente por el extraordinario dinamismo en la atracción de inversión extranjera directa, el sólido desempeño de las exportaciones de bienes y servicios —con especial fuerza en los regímenes de zonas francas— y una recuperación sostenida del sector turístico.
Tomando en cuenta la resiliencia de las condiciones macroeconómicas actuales y la estacionalidad propia de la segunda mitad del año, proyectamos que el tipo de cambio cerrará el 2026 en un rango de ¢480 a ¢495 por dólar.
El tipo de cambio del dólar no tendría movimientos significativos para lo que queda del año en ninguna dirección, según las proyecciones iniciales de los expertos.
Ante ello, los asalariados y empresarios que reciben sus ingresos en esa moneda pueden tomar algunas precauciones.
Estos son algunos de los consejos:
| Asalariados | Empresarios |
|---|---|
| Diversificar los ingresos y las inversiones. Evitar depender de una sola fuente de ingresos o de una única moneda. Mantener ahorros e inversiones tanto en colones como en dólares ayuda a reducir el impacto de las variaciones cambiarias. | Implementar coberturas cambiarias. Contratar instrumentos financieros que permitan fijar un tipo de cambio futuro y brindar mayor estabilidad a las finanzas y a los márgenes de ganancia. |
| Mantener las deudas en la misma moneda de los ingresos. Así se reduce el riesgo de que las fluctuaciones del tipo de cambio encarezcan las obligaciones financieras. | Diversificar los ingresos y los mercados. Generar ingresos en distintas monedas y ampliar la presencia en mercados internacionales disminuye la dependencia del dólar. |
| Aprovechar un dólar barato. Comprar divisas cuando el tipo de cambio sea favorable, adelantar pagos de préstamos o tarjetas en dólares e invertir en activos o bienes que se beneficien del contexto cambiario. | Revisar precios, contratos y costos. Ajustar políticas de precios, renegociar contratos, incorporar cláusulas de ajuste y mejorar la eficiencia operativa para preservar la rentabilidad. |
| Planificar las finanzas. Elaborar un presupuesto anual, realizar proyecciones sobre el comportamiento del tipo de cambio y evitar decisiones de inversión o endeudamiento basadas únicamente en expectativas de corto plazo. | Buscar asesoría especializada. Recurrir a expertos para seleccionar estrategias e instrumentos financieros adecuados para gestionar el riesgo cambiario. |
| Crear un fondo de emergencia. Mantener reservas, preferiblemente en colones para gastos imprevistos, y contar con liquidez suficiente para evitar cambios de moneda en momentos desfavorables. | Reducir la exposición al riesgo cambiario. Limitar la exposición de inventarios y operaciones a diferentes monedas para disminuir el impacto de la volatilidad del dólar; asimismo, se pueden hacer transacciones en MONEX. |
Costa Rica ha registrado una entrada sostenida de divisas proveniente de sus principales fuentes: exportaciones de bienes y servicios, turismo e inversión extranjera directa.
Paralelamente, el Banco Central ha mantenido una política monetaria ordenada, con tasas de interés en colones que han resultado atractivas para los ahorrantes, lo cual reduce la demanda especulativa de divisas. A esto se suma un entorno de inflación controlada y finanzas públicas con perspectivas más estables que en años anteriores, lo que mejora la confianza de los inversionistas en el colón.
| Factor | Impacto |
|---|---|
| Exportaciones de bienes | Entre enero y mayo, las exportaciones de Costa Rica lograron un nuevo récord al sumar $9.535 millones en bienes. |
Se trata de un aumento de de 6% al compararlo con el mismo período del año pasado. Turismo Costa Rica registró 1.195 271 llegadas internacionales por vía aérea entre enero y abril del 2026, según el Instituto Costarricense de Turismo (ICT).
La cifra representa un crecimiento del 10,5% frente al mismo periodo del 2025 y marca un resultado histórico para el primer cuatrimestre. Inversión extranjera directa (IED) Con un crecimiento sostenido impulsado principalmente por reinversiones, Costa Rica volvió a superar los $5.000 millones en IED al alcanzar $5.121,8 millones al cierre de 2025, según cifras del Banco Central de Costa Rica (BCCR).
Las proyecciones para 2026 apuntan a un crecimiento alrededor del 3,4%, cifra notablemente inferior al pronóstico realizado en enero, de 4,5%, de acuerdo con la UCR Tasa de Política Monetaria (TPM) Debido a la incertidumbre por el conflicto en Medio Oriente y el impacto del Fenómeno El Niño en la inflación, el Banco Central decidió mantener la TPM en 3,25% en su última revisión, lo cual, favorece la acumulación de dólares, porque el colón paga mejor.