El 2026 tiene una diversidad de asuntos para los que tendremos que estar alertas como contribuyentes.
La cancha está marcada.
La señora presidente en el período de sesiones extraordinarias debe aprovechar la cohesión de su fracción legislativa para pasar leyes urgentes que deben atender asuntos prioritarios tales como las finanzas públicas, la seguridad, la educación y el colapsado sistema de seguridad social.
Daremos inicio el 8 de mayo próximo, con la aventura de un nuevo gobierno, que esperamos enrute a Costa Rica al crecimiento de una actividad económica que depende, fundamentalmente, de la seguridad jurídica con la que cuenten los agentes económicos para invertir o desinvertir. Un marco de reglas claras, predecibles y eficaces.
La realidad económica vs. las cifras.
En lo macroeconómico, a pesar de estar recibiendo información de cifras económicas agregadas buenas, nuestro bolsillo y el de la mayoría no percibe tales dimensiones de inflación.
Por el contrario, experimentamos una capacidad de compra mermada, sin lograr percibir niveles de empleo y retribuciones salariales reales con un valor incremental como lo indican los agregados económicos.
Es preocupante el indicador de una concentración de riqueza y el abismo en la estructura de clases sociales. Unos pocos bastante más ricos y una gran mayoría mucho más pobres. Un modelo insostenible en una sociedad que promueva la prosperidad.
Una situación con esta tendencia requiere de políticas para formalizar temas de subempleo, desempleo, deserción educativa y estímulo de apoyos sociales que fueron eficaces en el pasado y que se han abandonado en los últimos años.
Nos informa el gobierno de unas cifras fiscales desmejoradas en materia de recaudación, sin duda resultado del manejo cambiario del colón costarricense respecto del dólar americano, tanto como de la caída de la producción real no monetaria.
La noticia de que el Banco Central seguirá en manos de la misma cabeza no es nada halagüeña ni en materia de tipo de cambio ni en su empeño singular es lograr una supuesta baja inflación a cualquier precio. Un riesgo altísimo para la estabilidad sectorial directa, competitividad de exportaciones y turismo, tanto como la indirecta en cuanto a la producción local para el mercado interno que compite con precios más bajos resultado de la inflación interna y el tipo de cambio bajísimo.
Política fiscal y nuevos retos.
La disciplina que imponía la regla fiscal, cuyo olvido causó el aumento del déficit, ha sido retomada en los primeros días de la post elección de la presidente Fernández. La noticia la vemos con buenos ojos, siempre que se aplique de manera estricta.
Se debe llenar arcas que quedaron vacías producto del manejo paupérrimo de la política fiscal del exministro de Hacienda, ahora diputado. Nogui Acosta conocerá, desde la otra acera del poder, la viabilidad de la reforma de impuestos propuesta por él mismo en su antigua cartera.
Los contribuyentes, mientras tanto, sufren la imposición de obligaciones incrementales que resultan en un mayor costo de cumplimiento. Según informes recientes del Centro Interamericano de Administraciones Tributarias el cumplir con las normas tributarias alcanza casi el 2% del PIB, un alto porcentaje del propio déficit fiscal.
Para el año que se avecina debemos prepararnos con mucho cerebro frío y una gran capacidad de discernimiento. Cada empresa debe contar con una planeación de gestión hecha a la medida de nuevas reglas que entran al unísono a tocar la gran sinfonía de obligaciones fiscales.
El proyecto de renta global presentado por la actual administración se puede aprobar con mayoría simple. Esta es una de las posibles tendencias que veamos materializarse antes que se desquebraje la bancada mayoritaria del oficialismo. Si doña Laura no quiere tener que pasar la página de su mandato sin aprovechar esta mayoría temporal, debe ser muy estratégica en la preparación de la agenda en control del ejecutivo.
Veremos cómo logran amalgamar el cambio a renta global con lo manifestado recientemente por el diputado electo Acosta, en el sentido de que no habrá más impuestos. Probablemente, cuando se le enfrente al tema, saldrá con alguno de sus acostumbrados sofismas, de que no le entendimos lo que dijo, o que lo que quiso decir no fue aquello sino esto otro.
Cuando se analizan las cifras fiscales es claro que no basta con una rígida regla fiscal como la prometida por doña Laura.
Se requieren recursos frescos, que trasladen fondos suyos y míos a la bolsa del Estado, para que éste intente paliar la crisis fiscal.
La situación solo empeora con un ambiente mundial convulso, con cambios drásticos y constantes, que hacen que este juego de ajedrez requiera de mucho razonamiento. Debemos evitar la pérdida de tiempo y mucho más, la ventana de oportunidad política del gobierno entrante.
Fechas clave y próximos pasos.
No hay que desanimarse. Debemos ponernos en marcha, de momento a cumplir con las declaraciones:
- 15 de marzo: Impuesto sobre la renta del período 2025
- 31 de marzo: Precios de transferencia del período 2024
- 30 de junio: Precios de transferencia período 2025
¡Vaya semestre de cargas!
En Grupo Camacho Internacional estamos siempre listos para atender sus necesidades y cooperar con el complejo enjambre del cumplimiento, para que usted, empresario y profesional se dedique a hacer lo que le genera riqueza. Nosotros, por nuestra parte, nos encargamos de evitar que se drene esa riqueza a través de costos fiscales excesivos, siempre apegados a la ética y moral del ordenamiento fiscal actual.





































