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Crisis arrasa a bolsas latinas en 2008

Sao Paulo
EFE

Las principales bolsas latinoamericanas cerraron un año en números rojos arrastradas por la crisis financiera internacional que desplomó en los últimos meses a las plazas de la región y presagia un comienzo difícil de 2009.
Casi todas las bolsas cerraron con pérdidas un año de sinsabores, que después de un comienzo animador y con las plazas de la región en pleno auge vieron cómo con el transcurrir de los meses la crisis financiera se agravaba con la bancarrota de las instituciones
acreedoras del mercado hipotecario en Estados Unidos.
El mayor batacazo correspondió a la bolsa de Lima, que se ha desplomado un 59,95%.
Los tres mayores mercados de la región también sufrieron pérdidas abultadas, encabezadas por las plazas de Buenos Aires (-49,82%) y Sao Paulo (-41,22%) y ligeramente más livianas en México (-24,09%).
En el otro extremo, Montevideo fue la única plaza que cerró el año a flote, aunque con un exiguo avance del 0,18%, que en la práctica supone haberse mantenido estable después de un ejercicio de grandes sobresaltos.
Las de Sao Paulo y Montevideo fueron las únicas plazas bursátiles de la región que acumularon ganancias en el primer semestre, en el que la burbuja de precios de las materias primas metálicas todavía sonreía a los mercados emergentes.
El punto culminante para las bolsas latinoamericanas llegó a finales de mayo, con la plaza paulista a la cabeza, en plena efervescencia por la declaración de Brasil como país seguro para recibir inversiones, por parte de varias agencias de riesgo.
Los primeros indicios de desaceleración mundial enfriaron los precios de las materias primas y del petróleo, lo que supuso una losa para los índices bursátiles latinoamericanos, que comenzaron a despeñarse con las órdenes de venta de los papeles de las empresas petroleras, mineras y siderúrgicas, con gran peso en toda la región.
Con las bolsas deslizándose por la rampa engrasada con las noticias del agravamiento de la crisis en Europa y Estados Unidos llegó la noticia del hundimiento del banco Lehman Brothers y otras poderosas instituciones financieras, lo que valió para dinamitar el curso de las plazas de la región.
Tocada por la crisis, Latinoamérica sufrió en octubre el peor mes bursátil de su historia, con caídas generalizadas que hicieron evidente que nadie escaparía impune a los errores cometidos en el origen de las turbulencias: Estados Unidos.
La acumulación de indicadores negativos, paquetes de estímulo a la economía y las noticias con cuentagotas sobre las medidas que
pretende tomar el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, garantizaron un final de año de fuertes altibajos en toda la región.
En diciembre cerraron con ganancias todas las plazas, excepto las de Lima y Santiago, que despidieron el último mes del año en deuda.
Silvio Campos Neto, economista jefe del banco brasileño de inversiones Schahin, señaló a Efe que “2009 confirmará la reversión del largo período de crecimiento de la economía global, cuyo ciclo de expansión fue marcado por el aumento de la participación de los emergentes en el Producto Interior Bruto mundial”.
El Departamento de Investigaciones y Estudios Económicos del banco privado brasileño Bradesco apuntó en un informe que “es posible inferir que la fuerte contracción en las cotizaciones de las materias primas ha reflejado la expectativa de los mercados de una floja actividad económica al frente”.
“Dado un escenario de expresiva desaceleración mundial en 2009, nos parece que las materias no se deben recuperar pronto”, añadió.
En ese sentido, el informe alertó sobre el petróleo y subrayó que “para los próximos meses, según la visión de una continuidad de
enflaquecimiento de la actividad económica en todo el mundo, los precios deben continuar en un nivel bajo o incluso podrán caer más”.
“Es posible que medidas fiscales y monetarias de los diferentes países adoptadas en los últimos meses impulsen nuevamente a la economía a partir del segundo semestre de 2009”, vaticinaron los autores del estudio.


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