Costa Rica superó el pasado fin de semana la barrera de los 500 homicidios en lo que va del año.
Según datos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), hasta este lunes 28 de julio se contabilizaban 502 asesinatos, lo que representa un promedio de 2,4 homicidios por día.
Las proyecciones para el cierre del 2025 oscilan entre 850 y 900 crímenes, una cifra apenas inferior a la registrada en 2023, el año más sangriento del que se tenga registro, cuando se contabilizaron 907 homicidios.
El crimen organizado, el narcotráfico y los ajustes de cuentas figuran como principales motores de la violencia, según el OIJ
Mano dura
En este contexto de inseguridad creciente, la ciudadanía expresa cada vez más su frustración y su deseo de respuestas contundentes.
La más reciente encuesta del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo) de la Universidad Nacional (UNA), revela que un 62% de los costarricenses considera que “gran parte de los problemas nacionales se resolverán cuando metan más delincuentes a la cárcel”.
Además, un 80% se muestra a favor de que el país sea gobernado con “mano dura”, reflejando un giro hacia posiciones más autoritarias entre la población.
No obstante, el estudio también muestra que un 72% respalda la necesidad de que el presidente logre acuerdos con la oposición, lo que indica una exigencia por gobernabilidad efectiva junto con firmeza.





































