Para acelerar el cumplimiento de sus metas climáticas, el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) presentó el Plan de Acción 2026–2030, instrumento que marcará el rumbo de Costa Rica hacia la descarbonización.
El documento forma parte del Plan Nacional de Descarbonización al 2050 y establece la hoja de ruta que seguirá el país en los próximos años para avanzar en sus compromisos internacionales, en el marco del Acuerdo de París y su Contribución Nacionalmente Determinada (CND).
La elaboración del plan contó con el respaldo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y se desarrolló mediante un proceso participativo que involucró a más de 500 personas de distintos sectores.
Durante el desarrollo se realizaron talleres, grupos focales, sesiones bilaterales y una validación final que consolidó los aportes.
El plan se estructura sobre diez ejes estratégicos que abarcan áreas como transporte limpio y movilidad activa, electrificación de vehículos, modernización industrial, gestión de residuos, sistemas agroalimentarios y protección de la biodiversidad.
Además, identifica los principales retos para alcanzar la meta de una economía baja en emisiones al 2050 y plantea cerca de 100 acciones con indicadores y metas específicas.
También incluye un análisis de condiciones habilitantes para promover inversiones y financiamiento que impulsen la transición, en alineamiento con la CND 2025.
“Este plan es el resultado de una visión país que reconoce que la descarbonización no ocurre en abstracto, sino en los territorios, en los sistemas productivos, en las decisiones de inversión, en la vida cotidiana de las personas, por eso hemos construido un plan con un enfoque multisectorial y territorial, que articula sectores clave como transporte, energía, agricultura, territorios indígenas, residuos y ordenamiento territorial, y que reconoce la diversidad de realidades que existen a lo largo de nuestro país”, dijo Franz Tattenbach, ministro de Ambiente y Energía.