Contraloría señala estas debilidades en la estrategia de cobro de la Caja
Imagen con fines ilustrativos. Shutterstock/La República.
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Un informe sobre la gestión de cobro de la Caja Costarricense de Seguro Social reveló que esta institución no dispone de criterios estándares para priorizar y seleccionar patrones, así como tampoco metas e indicadores en sus estrategias de control de morosidad.

El estudio, a cargo de la Contraloría General de la República, además indica que durante 2016, de más de ¢50 mil millones por cobrar a patrones, solo se notificó el 43%, es decir ¢22 mil millones.

Otro de los mecanismos analizados fueron las llamadas. Durante 2016 se realizaron 146.048, de las cuales solamente en el 20% de los casos se estableció contacto directo con el cliente, el porcentaje restante fueron ineficaces.

Esta situación se debe a que los datos del Sicere están desactualizados, según el informe.

Finalmente, la Contraloría que señala un 83% de la cartera morosa fue remitida a cobro judicial, sin que se estableciera un filtro previamente.

Esto provocó un gasto de ¢70,4 millones por concepto de honorarios profesionales a abogados externos para que atendieran casos que, una vez trasladados a cobro judicial, fueron declarados de difícil recuperación.

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