China e INA abren nueva ruta de cooperación técnica para transformar la formación profesional en Costa Rica
Alianza incluye giras técnicas, talleres sobre tecnologías emergentes y planes para intercambiar expertos
El Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) avanza en una alianza estratégica con China que podría marcar un antes y un después en la formación técnica del país.
Así lo explica uno de los 16 profesionales costarricenses que visitaron instituciones y empresas chinas en julio pasado como parte del programa de cooperación entre ambos países.
“Es la primera vez que tenemos un contacto fijo con la Embajada de China”, señala el biólogo, quien acumula más de 18 años en el INA y forma parte del equipo que lidera la prospectiva institucional.
El acercamiento se gestó a través del Nodo de Prospectiva Nacional, un espacio interinstitucional creado en 2018 por recomendación de la Contraloría General de la República.
Allí participan otras instituciones como la Universidad Nacional, la UNED, el INA, Mideplan y la Caja Costarricense de Seguro Social, con el fin de desarrollar metodologías para investigaciones y decisiones estratégicas a largo plazo.
De ese trabajo surgió la conexión con la Embajada de China, que pronto se tradujo en talleres sobre tecnologías emergentes y en un viaje de observación técnica en Shanghái y Ningbo.
“La posibilidad de la visita nace de este proyecto de prospectiva y del interés de conocer cómo manejan ellos la tecnología, su nivel de investigación y el avance en áreas como movilidad, robótica o inteligencia artificial”, explicó.
Un modelo académico-productivo
El grupo costarricense visitó universidades, centros técnicos y empresas del sector automotriz.
Lo que encontraron fue un modelo de trabajo extremadamente integrado entre academia y sector productivo.
“Ellos tienen profesores que no solo son académicos; también vienen de la empresa y dominan el sector donde trabajan. Esa articulación es algo que a veces nos falta a nosotros”, afirmó.
En este sentido, en China los cursos y servicios de capacitación se diseñan en conjunto entre docentes y especialistas de la industria, de acuerdo con el profesional.
“No existe ese curso muy teórico que le falte lo práctico. Todo es integral y conjunto. Hasta que ambos actores lo construyen, el servicio no se imparte”, detalló.
Otro aspecto que llamó su atención fue el papel activo de las grandes compañías: donan infraestructura, equipan laboratorios y participan en la formación del talento que luego contratarán.
“Es una dinámica muy integral. No se ven como competencia entre ellos, sino como aliados para sacar adelante la manufactura”, dijo.
El impacto dentro del INA
Aunque la cooperación con China apenas cumple un año, ya empieza a generar cambios.
El biólogo explica que, tras la visita, el equipo de la UPE incorporó aprendizajes en los procesos de investigación institucional.
“Nosotros asesoramos cerca de 45 investigaciones. Lo que estamos haciendo es integrar elementos que vimos allá: visión tecnológica, uso de herramientas, inteligencia artificial, metodologías. Queremos sembrar esa semillita”, comentó.
Y es que, de acuerdo con el biólogo, Costa Rica tiene las capacidades para aplicar estas lecciones, pese a las diferencias económicas.
“A veces nos da miedo porque hablamos de potencias mundiales, pero nosotros tenemos muchas virtudes y capacidades que, basadas en lo que vimos allá, podemos implementar”, aseguró.
Como parte del vínculo con China, la Embajada mantiene abiertas opciones de becas y cooperación técnica, mientras que el INA planea visitas más especializadas por sector, así como el intercambio de especialistas.
“Ahora queremos enviar docentes de áreas específicas para que profundicen en esos temas, o que expertos chinos vengan a capacitarnos en Costa Rica”, adelantó el profesional.
Entre las áreas de mayor potencial menciona robótica, ciberseguridad y movilidad eléctrica.