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Viernes 28 Septiembre, 2007

Carta abierta a Ottón Solís

Le dirijo esta carta desde mi posición de ciudadano y empresario comprometido como usted sabe, con el desarrollo socio-económico del pueblo costarricense, quien ha visto con extrema preocupación los cambios de opinión que desde su posición como líder indiscutible del opositor Partido de Acción Ciudadana (PAC), ha mostrado en tan poco tiempo ante la opinión pública.
Esta tesis se ve reforzada después de conocerse la posición asumida recientemente por la fracción del PAC en la Asamblea Legislativa, la cual no deja de sorprendernos a quienes creíamos que no era posible tal cambio político a estas alturas del debate por el TLC (Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos).
Sin embargo noto que o su fracción no le consultó nada, o usted, increíblemente se desdijo de lo declarado en la carta PAC-OS-017-2007 dirigida al presidente Oscar Arias, del 10 de mayo de 2007, donde usted dice: “Desde nuestro punto de vista, si se congela esa agenda, se estaría aceptando entonces que el TLC y la agenda de implementación son un todo inseparable. En esas circunstancias, si ganara el SÍ en el referéndum, jamás seríamos un obstáculo para que el país tenga lista esa agenda, necesaria para la certificación, en un plazo adecuado. Aquí le expreso ese compromiso”.
Sin embargo, la posición asumida por su fracción es precisamente la contraria, o sea la de bloquear la agenda de implementación del TLC, si este fuese aprobado por el voto soberano el 7 de octubre.
Pese a que el gobierno de don Oscar Arias decidió no mandar esta agenda de implementación a discusión en la Asamblea hace unas cuantas semanas, la jefa de fracción Elizabeth Fonseca tras una consulta con usted, supongo, decidió dar este viraje de una manera que sorprende hasta al más tibio espectador.
Don Ottón, el país requiere saber si desde ahora usted quiere asumir cabalmente el papel de un estadista patriota, en aras de preservar su capital político y si está de verdad comprometido con el futuro de Costa Rica, como lo expresa en uno de los apartes de la ya mencionada carta, en el cual usted dice: “Estoy seguro que con nuestras propuestas, las de su Gobierno, las de otros partidos políticos y las de los sectores sociales, empresariales y académicos, podríamos, por medio del diálogo, encontrar muchas áreas de acuerdo sobre la Costa Rica del Siglo XXI”.
Si usted de verdad es fiel a sus postulados sabrá entender que en caso de ganar el SÍ este referéndum, usted y el PAC tienen la obligación moral de respetar y acatar la voz de las mayorías, lo que significa no bloquear y obstaculizar el proceso democrático del que tanto nos enorgullecemos históricamente los costarricenses.
Si como dice usted quiere “encontrar áreas de acuerdo” entonces debe empezar por este hecho tan elemental. Si existe un SÍ, es su deber moral acatar las consecuencias derivadas, que en este caso son darles plena vía a las medidas de la agenda de implementación, máxime cuando no rozarían en ningún caso la Constitución Política de nuestro país, que como buenos y verdaderos patriotas debemos respetar en todas sus formas.
Con esa proclama de boicot al resultado positivo del referéndum expuesta por su fracción legislativa, muchos comenzarían a dudar de su integridad patriótica y se preguntarían además, si con sus decisiones no está agitando las minorías agresivas que quieren desestabilizar nuestra democracia y sembrar en esta pacífica nación, las sombras de ciertos regímenes latinoamericanos de nombre democráticos pero de hecho autocráticos, lo cual no nos puede llevar sino al camino cerrado del odio y la violencia a todos los niveles.
Recuerde usted lo que nos ha costado erigir a Costa Rica como modelo universal de tolerancia y respeto a los exponentes y seguidores de ideas contrarias.
Creo que no es justo ni elegante que el PAC salga en estos momentos con esta negativa proclama después de que el Estado invierte ¢1.500 millones, según el Tribunal Supremo de Elecciones en la puesta en marcha de este referéndum, que ustedes mismos ayudaron a promover. ¿Por qué ahora parecen ir en contravía del honesto camino que debe transitar nuestra democracia?
Don Ottón, con todo respeto y como ciudadano con profundo sentimiento de responsabilidad, me duele este último cambio en su posición pública, y le exhorto a dar una respuesta clara y transparente al pueblo de Costa Rica, y a respetar a como dé lugar la respuesta del soberano voto el 7 de octubre. Pero por favor aclárelo de nuevo, a viva voz y sin ambages. Esto es lo que esperamos todos los costarricenses de usted.
Atentamente,


Richard Beck
Cédula 8-0040-0057