El avance del cambio climático está generando impactos que van más allá del ambiente y está profundizando desigualdades sociales ya existentes, especialmente para las mujeres.
Esa fue una de las principales conclusiones de un foro internacional realizado en la Universidad Fidélitas, donde especialistas en derecho ambiental y derechos humanos analizaron los retos que plantea el cambio climático desde una perspectiva de género.
El encuentro reunió a expertas de distintos países que discutieron la necesidad de incorporar este enfoque en las políticas públicas, los marcos regulatorios y los mecanismos internacionales de protección vinculados al ambiente.
Durante la actividad se destacó que los efectos del cambio climático no se distribuyen de forma uniforme y suelen afectar con mayor intensidad a poblaciones en condiciones de vulnerabilidad.
Claudia Paz y Paz, directora del programa para México y Centroamérica del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), explicó que el cambio climático también representa un desafío en materia de derechos humanos.
Fenómenos como sequías, inundaciones y otros eventos extremos generan consecuencias que impactan con mayor fuerza en comunidades que enfrentan limitaciones económicas o territoriales, indicó.
En muchos de estos contextos, las mujeres asumen responsabilidades adicionales relacionadas con el cuidado del hogar, la seguridad alimentaria y el acceso al agua, lo que aumenta su exposición a los efectos de la crisis climática.
Durante el foro también se destacó que, pese a enfrentar mayores riesgos, las mujeres desempeñan un papel relevante en la defensa del ambiente y en la búsqueda de soluciones sostenibles.
Gladys Martínez de Lemos, directora para América Latina de la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA), señaló que en muchos territorios de la región son ellas quienes lideran procesos comunitarios orientados a la protección de ecosistemas, el resguardo de fuentes de agua y la adaptación frente a los cambios ambientales.
No obstante, advirtió que muchas defensoras ambientales enfrentan riesgos adicionales, como amenazas, violencia o procesos de criminalización, lo que evidencia la necesidad de fortalecer mecanismos de protección.
Otro de los temas abordados fue el vínculo entre el cambio climático y las economías del cuidado.
María Victoria Schiro, codirectora del Observatorio Universitario de Derecho al Cuidado de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, señaló que los efectos de los desastres ambientales suelen incrementar las tareas de cuido y domésticas que históricamente han recaído sobre las mujeres.
Las especialistas coincidieron en que enfrentar la crisis climática requiere avanzar hacia un enfoque de justicia climática que integre derechos humanos, equidad de género y la participación activa de las comunidades en la toma de decisiones.