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¡Buen viaje!

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Si se aprueban los proyectos y resoluciones del Ministerio de Hacienda y la Sala Constitucional le da la venia a la ejecución en sede administrativa, sería posible escuchar el siguiente diálogo, entre un inversionista y su asesor.
-Mirá, me cayó Tributación y solo en multas llevo como ¢50 millones. Me pidieron un montón de informaciones, pero dijeron que no fueron atendidos en los plazos dados, que no era la forma que me exigieron o que faltó algo y entonces eso calificaba como resistencia.
Hasta me pidieron 36 declaraciones del impuesto de ventas que yo ya había presentado en su momento y me costó encontrarlas con el cambio de oficina.
Incluso, mucha de la información ya la tenían a través del registro electrónico de compras y ventas, con las facturas electrónicas y las retenciones en la fuente, con el AMPO, con la declaración del registro de accionistas, en los estados auditados en formato electrónico y hasta en el estudio de precios de transferencia. Pero esa fue la parte fácil.
-¿En serio? ¿Por qué?
-Porque ellos también me pedían información que nuestro sistema no tiene en el formato que pidieron y tenía que dárselas procesada por nuestra cuenta, luego digitárselas en unas hojas de Excel, en un formato hecho por ellos, tenía que digitarlo y grabarlo en un CD y mandarlo a sus oficinas.
Y para lo que querían tenía que poner personal que tuvo que dejar de hacer las cosas por las que les pago y contratar gente para que me ayudara.
Además en medio de la fiscalización van y me embargan unos certificados de depósito que estaba dando como garantía para un préstamo para la empresa y entonces me lo denegaron.
Dicen que había “peligro” de que yo los sacara del país. Pero lo peor es que también le embargaron la finca a mi cuñado y a mi tío que no tienen vela en el entierro.
Vieras la mentada que tuve que soportar dos horas. Tributación me dijo que habían tenido que embargar tanto porque dicen que les debo como ¢500 millones y es porque yo hice lo que vos me recomendaste de no declarar aquella cosa que me dijiste que no era gravable. Así que ahora tenés que dar la cara. ¿Es cierto lo que dicen? ¿Es legal?
- No, no es cierto lo que dicen, pero la ley les da esas facultades. De hecho revisé el caso y puede haber más consecuencias.
- ¿Cómo? ¿Ya lo sabías?
- Sí, ayer me llegó una notificación de Tributación que decía que aparte de lo tuyo, yo también les debía ¢100 millones, porque en los papeles revisados aparezco como quien les dijo que esa renta era no sujeta y que no la declararan.
- ¡Diay! Entonces me embarcaste y te embarcaste.
- No, en realidad no era gravable e incluso hay jurisprudencia judicial que así lo dice. Pero ahora tendremos que ir a un Tribunal para que declare que lo que hizo Tributación fue incorrecto. Pueden ser años. El daño ya está hecho.
- Esto es injusto, no puede ser, tenemos que denunciar a esos funcionarios.
- Sí, pero ellos tienen abogados gratis que pagamos con nuestro impuestos, pero nuestros abogados los pagamos de nuestros bolsillos.
- Lo siento, que tengas suerte. Me voy de vuelta donde el Tío Sam.
- Buen viaje.

Rafael Luna
Abogado tributario
[email protected]

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