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Ayuda llega de forma masiva a Haití
• Distribución de bienes y servicios básicos es lenta y difícil

Puerto Príncipe
EFE

La ayuda está llegando de forma masiva a Haití, pero por problemas logísticos no beneficia todavía a los sobrevivientes del terremoto de martes, que ya dan muestras de su desesperación con saqueos y violencia, mientras empiezan a conocerse más datos de la magnitud del desastre.
El 70% de los edificios en 15 zonas de Puerto Príncipe ha quedado destruido por el devastador terremoto que asoló el país hace tres días, según señaló el viernes el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Ginebra.
Aunque según el organismo humanitario “las posibilidades de encontrar a más supervivientes siguen disminuyendo”, todavía se producen buenas noticias en ese campo como el hallazgo de 23 personas con vida bajo la montaña de escombros que se erige donde antes estaba el Hotel Montana, en la capital haitiana.
Miles de personas pasaron su tercera noche a la intemperie, aunque esta vez al menos sólo hubo un movimiento sísmico y no muchos como ocurre desde el martes, cuando se produjo el terremoto de 7 grados Richter y epicentro a 15 kilómetros de la ciudad.
En Puerto Príncipe, el agua y los alimentos escasean y lo que hay se venden a precios por las nubes, las comunicaciones siguen cortadas, salvo las satelitales, y el hedor de los cadáveres en descomposición y el polvo de los edificios derrumbados hace irrespirable el aire.
Tampoco hay medios de transporte por falta de combustible y porque muchas vías son intransitables, y los hospitales no dan abasto para atender a los heridos.
“Miles de personas necesitan operaciones quirúrgicas inmediatas y esperan en nuestras estructuras”, dijo Stefani Zannini, jefe de Médicos Sin Fronteras en Haití, en una conferencia de prensa telefónica con Ginebra.
Todo ello ha hecho que la desesperación cunda entre los sobrevivientes, paradójicamente en momentos en que se produce un verdadero aluvión de material y personal humanitario, hasta el punto que el aeropuerto de Puerto Príncipe, que funciona precariamente a causa de los años sufridos durante el terremoto, tuvo que dejar de recibir aviones ayer por un tiempo debido a la congestión.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) van a repartir el viernes alimentos a 8 mil personas, aunque los necesitados son varias decenas de miles.
Aunque es el doble que el jueves, esa cifra refleja claramente las limitaciones de las agencias de socorro para llegar a las víctimas del sismo, las cuales en algunos puntos de Puerto Príncipe han pasado de la desesperación a la rabia, reflejada en saqueos y la construcción de barricadas con cadáveres en algunas calles.
“Es inevitable que la escala de esa ayuda sea limitada por el momento”, dijo el viernes la Oficina de Ayuda Humanitaria de la ONU.
El almacén más importante del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Puerto Príncipe fue saqueado.
La emisora Radio Metropole informó el viernes de que la falta de presencia policial ha disparado la inseguridad y se esta registrando un aumento de los casos de pillaje y de tiroteos en Puerto Príncipe.
La Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah) es la única fuerza que intenta atajar el deterioro de la situación de inseguridad, pero su tarea es titánica debido a la amplitud de la catástrofe.
Entre tanto, miles de haitianos cruzaron el viernes a territorio dominicano para abastecerse de alimentos, agua y mercancías en el mercado binacional que se celebra los lunes y viernes en la provincia de Dajabón, fronteriza con Haití.


Recuadro: Haití: ¿Dónde se va todo el dinero?

Haití ha recibido miles de millones de dólares en ayuda de los contribuyentes y privados de los Estados Unidos y otros países, sin embargo, es tan pobre que algunas casas no tenían agua potable, alcantarillado o electricidad, incluso antes del terremoto. Los donantes de todo el mundo piden asegurarse de que la ayuda sea utilizada de manera adecuada.
La corrupción, el robo y otros delitos y la falta absoluta de lo fundamental en Haití - carreteras fiables, líneas telefónicas y eléctricas y un sistema financiero sólido - añadir la dificultad de los gobiernos extranjeros y organizaciones de beneficencia no sólo tratan de ayudar a Haití a recuperarse de la catástrofe, pero sí tirar de la pobreza extrema, asevera la agencia Associated Press en un análisis publicado por varias páginas de Internet.
Es uno de los lugares más pobres de la Tierra, donde los Servicios públicos más básicos son escasos, la gente normalmente vive con menos de $2 al día, casi la mitad de la población es analfabeta y el gobierno tiene una historia de inestabilidad. El público tiene poca oportunidad de estar seguros de que la ayuda al gobierno se utilizará bien y honestamente. Tampoco es fácil seguir el dinero de los donantes, incluidos los Estados Unidos, y uno de los ayudantes más grande del país.
Apenas el mes pasado, un grupo privado, la Fundación del Patrimonio de Haití, exhortó al gobierno de Haití para llevar a cabo una auditoría de $197 millones de programa de emergencia en casos de desastre para responder a las acusaciones de corrupción sobre la forma en que se maneja el dinero.

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