Ataque de EE. UU. e Israel a Irán desata alerta internacional
Teherán bombardeado, represalias en toda la región y llamados a la ONU mientras la tensión se extiende
Este sábado, Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque militar conjunto contra Irán, en una operación que marca uno de los episodios de mayor tensión en Medio Oriente en los últimos años.
Las acciones provocaron explosiones en Teherán y en otras ciudades iraníes, además de una rápida oleada de represalias que amenaza con ampliar el conflicto en la región.
Fuerzas estadounidenses e israelíes lanzaron una operación “de gran envergadura” apuntando a decenas de instalaciones militares y centros de poder del régimen iraní, en lo que fue descrito por los líderes aliados como una respuesta a amenazas consideradas “inminentes”.
Explosiones sacudieron el centro de Teherán, donde columnas de humo se elevaron sobre áreas residenciales y cerca de edificios gubernamentales, mientras se reportaban detonaciones en otras ciudades como Isfahán y Tabriz.
Comunicaciones telefónicas y de Internet también sufrieron interrupciones en varias zonas, según medios internacionales.
El presidente estadounidense, Donald Trump, defendió la operación como parte de un esfuerzo para “eliminar amenazas” y exhortó al pueblo iraní a “tomar el control de su gobierno”.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó el ataque de medida preventiva para neutralizar lo que llamó una “amenaza existencial”.
La respuesta de Irán fue inmediata: misiles y drones iraníes fueron lanzados hacia Israel y hacia bases estadounidenses en países del Golfo, incluyendo en Qatar, Bahréin y Kuwait, donde se alojan fuerzas de la coalición.
Diversos estados árabes cerraron su espacio aéreo y se registraron sirenas de alerta en varias naciones de la región.
La comunidad internacional reaccionó con preocupación. Francia y otros países solicitaron una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, mientras que Rusia condenó los ataques como un acto de agresión no provocado que podría desencadenar consecuencias humanitarias y económicas graves.
El impacto económico también fue inmediato: los mercados financieros mundiales mostraron movimientos bruscos, con caídas en activos de riesgo y alzas en valores refugio ante el temor de una guerra prolongada.
La situación sigue en desarrollo, con reportes de movilizaciones militares adicionales y temores de una escalada mayor en el este del Mediterráneo y el Golfo Pérsico.