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Martes 24 Diciembre, 2013

Nuestro optimismo no se funda simplemente en el cumplimento de esta meta, sino en la profunda convicción y compromiso que han adquirido los gobiernos y la sociedad


América Latina y el Caribe sin hambre: una meta posible

 

El último informe sobre El Estado de la Inseguridad Alimentaria en el Mundo 2013 (SOFI), elaborado de forma conjunta entre FIDA, PMA y la FAO, refleja el significativo avance en la reducción de la subalimentación en el mundo y en particular en América Latina y el Caribe.
Cabe destacar que a nivel mundial, en 1990-92 la subalimentación afectaba a más de mil millones de personas, es decir, una de cada cinco padecía de hambre. En la actualidad esa cifra se redujo a 842 millones de personas, que significa una de cada ocho sigue sufriendo los efectos de la subalimentación.


En tanto, en América Latina y el Caribe las cifras reflejan una sostenida reducción del hambre durante las últimas dos décadas. Cabe señalar que en 1990-92, la cifra de subalimentados llegaba a los 65 millones, es decir un 15,7% de la población.
En 2011-2013 el hambre afecta a 47 millones, lo que representa un 7,9% de la población. Particularmente positivos resultan los indicadores de América Latina, que en tan solo 20 años logró reducir a la mitad el número de subalimentados, pasando de un 13,8% a un 7,1% de su población.
Estas cifras nos permiten estar optimistas en cuanto a que la región cumplirá con la Meta del Objetivo del Milenio uno de reducir a la mitad el porcentaje de personas subalimentadas antes de 2015.
Pero nuestro optimismo no se funda simplemente en el cumplimento de esta meta, sino en la profunda convicción y compromiso que han adquirido los gobiernos y la sociedad civil, en trabajar sin descanso para lograr ser la primera generación de latinoamericanos en vivir en una región libre de hambre.
En nuestra región, la FAO lleva más de una década liderando activamente este proceso, el cual se cristaliza en la Iniciativa de América Latina y el Caribe sin Hambre impulsada por el actual director general de la FAO, José Graziano da Silva, en la cual los 33 gobiernos de la región asumieron el firme compromiso de acabar con el hambre antes del año 2025.
Estos buenos resultados no deben ser un motivo para bajar la intensidad de nuestro trabajo, sino un aliciente para renovar nuestro compromiso con esos 47 millones de latinoamericanos y latinoamericanas que siguen sufriendo las consecuencias del hambre.
 

Raúl Benítez
Representante de la FAO para América Latina y el Caribe