Cámara de la Construcción alerta de mayores costos y menos competencia en licitaciones para megaobras
Contraloría quiere que empresas constructoras asuman todos los costos adicionales que se deriven, sin que haya reajustes
Una interpretación de la Contraloría General en los contratos de obra pública bajo la modalidad de suma alzada provocaría mayores costos y menos participación de las empresas en las licitaciones públicas.
La advertencia la hizo la Cámara Costarricense de la Construcción (CCC), quien pidió al órgano fiscalizador del Estado abrir una mesa de diálogo técnica.
La preocupación surgió a raíz de una resolución de la Contraloría relacionada con el cartel para construir y equipar el nuevo Hospital de Limón Tony Facio.
Y es que, al resolver los recursos de objeción contra el proceso, el órgano contralor ordenó eliminar de oficio el mecanismo de reajuste de precios, al considerar que el proyecto se cotiza bajo la modalidad de suma alzada.
Según la Cámara, bajo esta interpretación, aumentan los riesgos que deben asumir las constructoras, sobre todo, cuando pueden pasar años entre la presentación de una oferta y el inicio de las obras por culpa de apelaciones y trámites burocráticos.
En otras palabras, se puede dar un aumento de costos derivados de circunstancias difíciles de anticipar, como, por ejemplo, guerras, pandemias, aumentos en las tasas de interés, del dólar y otros aspectos, los cuales recaerían únicamente en el contratista.
“Necesitamos condiciones que permitan que las empresas quieran participar en la construcción de obra pública. Si se trasladan al contratista riesgos que son difíciles de prever y dimensionar, existe el peligro de que las empresas decidan no ofertar. Eso finalmente no afecta únicamente al sector construcción: afecta al país y a la infraestructura que necesita”, señaló Alfredo Volio, presidente de la Cámara Costarricense de la Construcción.
El empresario señaló que esta situación derivaría en licitaciones con menos participación de oferentes y potencialmente mayores costos.
Como ejemplo, Volio recordó que en abril de 2026 la licitación para construir el Hospital de Limón fue declarada infructuosa y desierta luego de que no se presentaran ofertas de empresas constructoras, precisamente, por esta interpretación.
“Costa Rica necesita más empresas compitiendo por desarrollar infraestructura, no menos. Una contratación pública que concentre riesgos difíciles de prever en una de las partes puede terminar reduciendo la participación y retrasando las obras que el país necesita”, agregó Volio.