Ante la preocupación expresada recientemente por actores y observadores internacionales sobre la situación política del país, Álvaro Ramos, candidato presidencial del Partido Liberación Nacional, señaló que la democracia costarricense es sólida, pero el problema es el Gobierno.
Y es que estas advertencias, según el candidato, no están dirigidas a la institucionalidad costarricense, sino a las decisiones de la actual administración, a la que responsabiliza de generar inquietud más allá de las fronteras.
Ramos fue tajante al separar la solidez democrática del país de las acciones del Ejecutivo.
“La democracia costarricense es de las más sólidas del planeta, lo que genera preocupación es un gobierno que no ha tenido ningún reparo ni escrúpulos en violar, en transgredir normas que se habían implementado y que han funcionado muy bien por generaciones", dijo.
También señaló que comparte la inquietud manifestada por los observadores internacionales, pero pidió que el foco no se dirija hacia las instituciones, como el Tribunal Supremo de Elecciones, la prensa y los partidos que defienden la institucionalidad democrática.
A su vez, el aspirante invitó a los actores internacionales a constatar la situación directamente en el país.
"Los invito actores observadores internacionales a que vengan y conversen con nosotros, conversen con la prensa, conversen con las instituciones y corroboren la verdad real de las cosas, de qué es lo que está en riesgo en Costa Rica, quiénes son los que defendemos la democracia y quiénes no", finalizó.
El candidato liberacionista insistió en que el debate generado por las advertencias externas debe servir para fortalecer la vigilancia ciudadana y exigir respeto por las normas que han caracterizado a la democracia costarricense durante décadas.