Después de las elecciones, las Reservas Internacionales alcanzaron los $18.600 millones, siendo el nivel más alto en la historia del país, según el Banco Central de Costa Rica.
La bonanza económica se debería al dinamismo de las exportaciones y la inversión extranjera directa, entre otros aspectos, según explica la economista Anelena Sabater en entrevista con La República.
La economista destaca que contar con reservas históricas fortalece la capacidad del país para enfrentar choques externos y episodios de volatilidad cambiaria, al tiempo que amplía el margen de intervención del Banco Central.
Sin embargo, advierte sobre los costos de oportunidad asociados a la esterilización monetaria.
¿A qué se debería el crecimiento sostenido de las Reservas Internacionales del Banco Central?
El crecimiento de las Reservas Internacionales responde principalmente a la participación del Banco Central en el mercado cambiario, en el marco del régimen de “flotación administrada” vigente en el país.
Bajo este esquema, la autoridad monetaria está facultada para intervenir con el fin de evitar fluctuaciones abruptas o violentas en el tipo de cambio y contribuir al adecuado funcionamiento del mercado. Intervenir
En el contexto reciente, ha primado un exceso de oferta de divisas, impulsado por factores como el dinamismo de las exportaciones y la inversión extranjera directa.
Ante esta mayor disponibilidad de dólares, el Banco Central ha intervenido mediante la compra de divisas en el mercado, lo que ha contribuido al incremento prácticamente sostenido de las reservas internacionales en los últimos tres años.
Ahora bien, es importante mencionar que no todo el monto corresponde a reservas disponibles, sino que hay un monto que está comprometido y representa pasivos en moneda extranjera.
¿Cuáles son los beneficios de contar con unas reservas internacionales históricas?
La acumulación de reservas fortalece la posición del país ante choques externos (como crisis financieras internacionales o salidas abruptas de capital) o episodios de volatilidad en el mercado cambiario.
Por tanto, brindan al Banco Central mayor capacidad para intervenir de forma oportuna y contribuir a mantener el funcionamiento ordenado del mercado cambiario.
¿Le preocupa de alguna manera el crecimiento de las reservas internacionales?
El crecimiento implica un costo de oportunidad, asociado a tener que invertir en activos líquidos y de menor rentabilidad, y consideraciones en cuanto a la esterilización monetaria. Cuando el Banco Central compra dólares, crea colones y luego debe retirar esos colones para evitar que haya demasiado dinero en la economía (lo que se conoce como esterilización monetaria).
En particular, si un banco central decide acumular reservas y esterilizar su intervención, esto puede conllevar costos en caso de que la tasa de interés pagada sobre los nuevos títulos emitidos sea superior al rendimiento de los activos de reserva adquiridos.
¿Cree usted que, de mantenerse las condiciones actuales, Costa Rica superará los $20 mil millones de reservas internacionales?
Considerando que las reservas prácticamente se duplicaron entre 2022 y 2026 y que en el 2025 el incremento fue de aproximadamente $2.900 millones, resulta plausible que, de mantenerse las condiciones actuales —caracterizadas por una elevada disponibilidad de divisas y la ausencia de choques externos adversos—, el nivel de reservas continúe aumentando y alcance valores cercanos a los $20.000 millones durante 2026.