Cinco años para recuperar industria de investigaciones
Hay que tratar de reconstruir lo perdido a causa de los tres años de prohibición de la investigación en Costa Rica, explicó Guillermo Rodríguez, presidente del Instituto de Investigaciones Clínicas. Esteban Monge/La República
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250 personas perdieron su trabajo por prohibición de experimentos

Cinco años para recuperar industria de investigaciones

Reconstrucción de centros y formación de especialistas son parte del proceso


El primer paso que deberá asumir el país para recuperar el camino perdido en investigaciones biomédicas es la formación del personal especializado.
Más de 200 personas perdieron su empleo tras la prohibición, muchas de ellas viajaron a Panamá, México y Colombia al quedar cerrado su nicho laboral en el país.

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El problema se agrava porque al no existir fuentes de trabajo para este sector, la cantidad de costarricenses que optan por estudiar esta área científica, entre ellas la biotecnología, se vio afectada.
Lo siguiente es reintegrar los comités ético científicos que fueron cancelados hace tres años y son los encargados de coordinar las prácticas legales en los estudios.
Además, se deberán reabrir los centros de investigación; para 2010 existían cerca de 20 empresas dedicadas a este fin, en el país.
A la fecha solo los institutos de enseñanza como universidad con funciones públicas permanecieron abiertos, los cuales trabajaron condicionados a proyectos con limitaciones.
Las demás empresas emigraron, siendo Panamá el más beneficiado; por cercanía muchas farmacéuticas trasladaron sus funciones al país vecino.
Fueron seis empresas de medicamentos, que trasladaron sus departamentos de investigación a otros países, incluidos Guatemala y México.
El temor de los investigadores nacionales, es que estas entidades no quieran volver al país, porque ya están afianzadas en otros lugares, donde encontraron seguridad.
La idea es que con la entrada en vigencia de la ley, los centros puedan ofrecer sus servicios y retomar proyectos.
Uno de ellos sería el del científico nacional Christian Marín, creador de la vacuna contra el cáncer de páncreas, quien desea traer la investigación al país, pues actualmente se desarrolla en Houston, Estados Unidos.
“El daño está hecho, la imagen del país ante la comunidad científica internacional es muy grave, los talentos perdidos, las compañías que se trasladaron y la oportunidad perdida por los pacientes, son cosas que difícilmente recuperaremos”, indicó Guillermo Rodríguez, presidente del Instituto Costarricense de Investigaciones Clínicas.
La proyección para que el país se recupere del daño ocasionado es de cinco años, tiempo en que los científicos nacionales deberán trabajar desde cero, para restituir la credibilidad que perdió tras tres años de inactividad.
Entre los logros más importantes que obtuvieron los profesionales está el estudio de la vacuna contra el cáncer de cérvix, realizado entre 7.500 mujeres guanacastecas, y financiado por NCI para probar la eficacia de la vacuna Cervarix del laboratorio británico GlaxoSmithKline.
Esta medicina fue aprobada y vendida a nivel mundial, mientras que logró la reducción de casos de este cáncer en esa región del país, la de mayor incidencia.
Otro de los ensayos clínicos que le dieron renombre al país, ocurrió con la llegada de la pasada pandemia, pues la vacuna que posteriormente se utilizó como prevención en Estados Unidos, fue investigada en el país por una empresa farmacéutica.
“Las investigaciones son necesarias para crear los medicamentos y los tratamientos que nos permiten salvar personas, además de ser una industria que genera empleo y ganancias al país, que en la actualidad se van a otros lugares”, comentó Christian Marín, científico nacional.

Angie Calvo
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@La_Republica

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