El peligro que no se ve también se previene: campaña alerta sobre riesgos biológicos en el trabajo
Virus, bacterias, hongos y parásitos representan peligros en sectores como agricultura, construcción, transporte y oficinas
Los peligros biológicos no se limitan a hospitales y laboratorios. También están presentes en oficinas, construcciones, industrias alimentarias y otros centros de trabajo.
En Costa Rica, durante 2025 se registraron 746 enfermedades laborales relacionadas con agentes biológicos, equivalentes al 11,7% de las 6.365 enfermedades laborales reportadas.
Ante esta situación, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), mediante el Consejo de Salud Ocupacional (CSO), impulsa una campaña nacional de prevención.
La iniciativa, bajo el lema “El peligro que no se ve, también se previene”, busca fortalecer la identificación de riesgos y las medidas de protección.
“Estos peligros pueden estar presentes en muchas actividades económicas y, dependiendo de las condiciones del trabajo y del nivel de exposición, podrían representar un riesgo”, explicó Mónica Monney, profesional del Consejo de Salud Ocupacional.
La exposición a virus, bacterias, hongos y parásitos puede ocurrir mediante contacto con materiales contaminados, inhalación, alimentos, agua o fluidos corporales.

Por ejemplo, los trabajadores agrícolas pueden entrar en contacto con animales y microorganismos, mientras quienes manejan residuos enfrentan posibles exposiciones a materiales contaminados.
Asimismo, la industria alimentaria presenta riesgos asociados con microorganismos, mientras las oficinas pueden registrar brotes de enfermedades respiratorias o gastrointestinales.
Entre las enfermedades relacionadas con agentes biológicos figuran el tétano, la malaria y las transmitidas por virus como el VIH, dengue y chikungunya.
Uno de los principales llamados del Consejo de Salud Ocupacional es mantener las prácticas preventivas adoptadas durante la pandemia de COVID-19.
El lavado de manos, la ventilación, la limpieza, la desinfección y el uso adecuado de equipos de protección continúan siendo medidas importantes.
Monney advirtió que los virus siguen presentes en los centros laborales, aunque algunas prácticas de prevención hayan perdido continuidad después de la pandemia.

Además, señaló que una persona con síntomas respiratorios puede generar situaciones de exposición cuando no se toman las precauciones necesarias.
La prevención requiere responsabilidades compartidas entre empleadores y trabajadores, así como una evaluación de los peligros presentes en cada actividad.
Las empresas deben identificar los agentes biológicos, evaluar los riesgos y establecer procedimientos de prevención, control y respuesta ante posibles brotes.
Por su parte, los trabajadores deben conocer los peligros asociados con sus funciones y cumplir los protocolos y medidas de protección establecidos.
La iniciativa también promueve el conocimiento del Convenio 192 y la Recomendación 209 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), adoptados en 2025.
Ambos instrumentos abordan la identificación de peligros, evaluación de riesgos, vigilancia de la salud, capacitación y preparación ante emergencias biológicas.
Como parte de la estrategia, el CSO contempla webinarios, talleres prácticos, un seminario nacional y materiales educativos dirigidos a empresas y trabajadores.
“El principal mensaje de nuestra campaña es la prevención, que no deberíamos de comenzar cuando ya tenemos el brote”, destacó Monney.

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