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Sistema costarricense es de los más sólidos del mundo, sin embargo, quizá el más ineficiente e inmaduro, aduce Arias
“Yo creía que los males de la democracia se corregían con más democracia, ya no”
Mandatario renuente a profundizar sobre lo que debería contemplar una eventual Constituyente en el país

Segunda entrega

Había transcurrido ya media hora desde que inició la entrevista. Los 45 minutos que normalmente da el gobernante en este tipo de encuentros se estaban haciendo cortos.
Sin embargo, después de pasar de los aspectos económicos a los políticos, el presidente Oscar Arias aún se mostraba cómodo, y sin la preocupación del reloj siguió hablando… una hora después de habernos dado la bienvenida. No sin antes advertirnos: “voy a terminar con algo que yo sé que le molesta a mucha gente”.

¿Cómo podemos —como país— ser más competitivos?
Podemos ser más competitivos si tenemos una mejor educación y si disminuimos el tiempo que requiere un empresario para montar una empresa o sacar un permiso.
Si el Estado no tiene que pasar por el vía crucis de preguntarles a tres o cuatro instituciones descentralizadas que nos den un permiso para una concesión, seríamos más competitivos. Tenemos una maraña de instituciones y leyes que nos han hecho menos competitivos.
Para los mandos medios en el sector público costarricense es más seguro decir que no, que correr el riesgo de que los acusen penalmente.
Esto no se modifica con un remezón que solo lo puede dar una Constituyente. Yo no veo los cambios más importantes que requieren de legislación consiguiendo 38 votos en la Asamblea, no los veo.
Siempre lo he dicho, en la vida se requiere más valor para coincidir que para discrepar, pero esa no es la norma en la Asamblea Legislativa, ahí la norma de algunos partidos políticos es que el Gobierno no pueda hacer las cosas. La Sala Constitucional nuestra ve diez veces más casos que cualquiera en el mundo.

¿Usted qué propondría en esta iniciativa de la Constituyente?
Prefiero no meterme en eso, Rodrigo (Arias) lo ha estudiado más con un grupo de constitucionalistas.
Este Estado hipertrofiado acá está y yo dudo mucho que se pueda reformar solo a través de legislación que requiere de 38 votos.

Hace 20 años se creó la Sala IV, al final de su primer mandato, ¿cuáles cree que son sus aciertos y desaciertos en estas dos décadas?
Me parece que era una necesidad evidente cuando se creó. Las cosas buenas son infinitamente superiores a las malas. La misma Sala está consciente de que los recursos de amparo no deben competerle.
No es posible que diez diputados puedan solicitar una consulta facultativa, para impedir el abuso actual, prueba de ello fue el abuso para atrasar las 13 leyes del Cafta.

Costa Rica es considerada como una de las democracias más sólidas de América Latina, ¿pero cuán madura cree usted que es?
Puede ser sólida porque el costarricense no quiere vivir en un régimen que no sea democrático.
Es sólida porque el costarricense sabe, como dijo Winston Churchill, que si le tocan la puerta a las cinco de la mañana es el lechero y no que van a secuestrarlo, y porque disfruta de la libertad que nuestra democracia le permite ejercer.
Para el costarricense la libertad no se define, se ejerce y hemos ido avanzando en perfeccionar a través de legislación nuestra democracia.
Este nuevo Código Electoral es un paso en esa dirección.
Pero nuestra democracia puede ser sólida, pero eficiente no es. Yo pienso que es de las más ineficientes de América Latina, si no del mundo.
Un diputado tiene poder de veto, eso no sucede en una democracia madura, entonces no es eficiente.

A nueve meses para que termine su mandato, independientemente de quien venga a sustituirlo, ¿qué le pediría usted que no deje de lado de sus proyectos?
Yo les devolví la confianza a los costarricenses sobre que se podían hacer cosas y salir del estancamiento.
Se le debe prestar atención a la incursión costarricense a la economía mundial a través de los tratados de libre comercio.
Tenemos que mantener el prestigio internacional que recuperamos en estos años con proyectos como el Tratado de Armas y Paz con la Naturaleza.
Yo espero que el plan (para un acuerdo en Honduras) sea acogido por las dos partes.

En su tiempo de recuperación de la gripe A usted estuvo leyendo mucho, ¿qué libros leyó?
Estuve leyendo un libro de Fareed Zakaria que se llama “The Post-American World”, es sobre como va a ser el mundo después del mundo unilateral en que Estados Unidos fuera la única superpotencia.
Aprendí mucho y voy a terminar con algo que yo sé que le molesta a mucha gente.
Hace 40 años cuando yo comencé con don Pepe, yo creía que los males de la democracia se corrigen con más democracia, ya no lo creo, se nos fue la mano y esta dispersión de poder es lo que nos tiene como nos tiene, ya yo no lo creo.
Una de las cosas que aprendí y me abrió los ojos fue leyendo a Fareed Zakaria, sobre este tema.

¿Cuál es su plan después del 8 de mayo entrante?
Esta vez sí, creí que no iba suceder en 1990, ser un simple ciudadano, nada más.

¿Activo?
Sí, así es como quiero ser.
Yo soy muy respetuoso de la gente que está en el poder, si me piden una opinión la doy, pero si no me la piden no me meto.
El futuro gobierno si quiere opinión, y digo opinión, la doy.
Rafael Angel nunca me consultó nada, Miguel Angel nunca me consultó nada, José María no me consultó nada, pero no importa, don Abel sí me consultaba, fue el único.

A nueve meses para que deje la Presidencia, ¿puede decir qué sacrificó al volver a gobernar?
Sacrifiqué una vida académica muy linda que me permitió viajar por las mejores universidades europeas, asiáticas y gringas dando clases, conferencias y me pagaban algún dinero. Eso me gustaba mucho porque estaba con gente inteligente todo el tiempo.
Sacrifiqué eso porque Liberación iba a volver a perder, así de simple.
Liberación con Rolando Araya, con Antonio Alvarez y José Miguel Corrales… Ottón les ganaba.

Un hombre de confianza en este gobierno…
Sin duda alguna mi hermano Rodrigo.

Una mujer leal….
Muchas, María Luisa, Mayi, todas…

¿Qué opina del liderazgo de Barack Obama?
Es una persona muy inteligente, preparada y carismática. Todo eso le permite ejercer un liderazgo. Obama está peleando temas controversiales.

¿Va a venir antes que usted deje el Gobierno?
No hemos hablado de eso, ni siquiera lo he invitado, pero lo puedo invitar y estoy seguro que viene.

Luis Alberto Muñoz y Carlos J. Mora
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