TSE restringirá consultas civiles en sitio web para proteger datos personales de cibercriminales
En 45 días ya no se podrán consultar de manera pública matrimonios inscritos, divorcios e información de hijos
Consciente de que los cibercriminales aprovechan la información pública para hacer sus fechorías, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) acordó modificar las consultas civiles en su sitio web.
En 45 días naturales, el registro obligará a los usuarios a crear un usuario para acceder la información, a la vez que se anonimizarán ciertos datos.
El cambio permitirá tener trazabilidad de la información revisada de cada costarricense, según el TSE.
De esta manera, el órgano electoral busca hacer su parte en la lucha contra las estafas informáticas, la suplantación de identidad, el phishing, el vishing y el smishing.
“Dado que en el contexto actual esta información podría ser utilizada para construir perfiles familiares, relacionales y contextuales que sean usados con fines criminales, las magistradas y los magistrados del TSE tomaron un acuerdo y giraron la instrucción para que, en un máximo de 45 días, se realicen los siguientes ajustes en los datos contenidos en el sitio web”, dijo el TSE.
Entre la información que será privada de ahora en adelante se incluye la relativa a matrimonios y divorcios, de manera que en la consulta web únicamente se visualice el historial correspondiente, sin detalle de información personal de terceras personas; asimismo, se eliminará de los datos públicos el conocimiento de los hijos e hijas de las personas.
De la mano del crecimiento del comercio electrónico y las facilidades bancarias, las estafas electrónicas han tenido un auge significativo desde 2022, cuando se reportaron 3.136 denuncias ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Desde entonces, el problema no ha parado de crecer de manera exponencial y, para 2025, las autoridades policiales contabilizaron 10.027 casos, lo que significó un crecimiento de 41% en relación con el año anterior.
Lo peor de todo es que, de mantenerse el ritmo de crecimiento actual, al finalizar este año las estafas electrónicas se convertirían en el principal delito del país, superando a los robos, hurtos y timos, que hasta finales del año pasado ocupaban las primeras tres posiciones en el ranking criminal.
De esta manera, el teléfono celular está a un paso de ser más peligroso que salir a caminar de noche en un barrio peligroso.
Y es que, las denuncias sobre este tema pasaron de 19 a 27 al día entre 2024 y 2025.
Las frías estadísticas revelan un cambio en los patrones de consumo y en la criminalidad del país, según expertos, quienes destacan que detrás de cada caso hay una persona con una cuenta vacía o, incluso, con deudas que no adquirió.
La forma en la que los cibercriminales llegan a las contraseñas de los usuarios es variada en cuanto a dificultad o conocimiento técnico, y evoluciona de manera constante.
Sin embargo, en términos generales, es muy común que los usuarios de telefonía reciban mensajes o correos en los que se les advierte que un paquete está retenido en Correos de Costa Rica, o bien, que existe un problema con un pago electrónico ante el Ministerio de Hacienda, lo cual corresponde a estafas frecuentes.
En ese sentido, el OIJ tiene bien identificados los principales timos y advierte a los usuarios que la desconfianza es vital en todo este proceso.
Para cometer sus fechorías, los criminales aplican técnicas de ingeniería social y suplantación de identidad de entidades públicas o compañías reconocidas.
Llamadas, correos electrónicos, mensajes de texto y hasta WhatsApp figuran entre los métodos utilizados, con el objetivo de que la víctima facilite datos sensibles de sus cuentas bancarias o incluso el PIN de la tarjeta.
Otra vía frecuente para el robo de contraseñas es el uso de malware, que actúa una vez que el dispositivo del usuario ha sido comprometido. En estos casos no hay un engaño puntual ni un mensaje de alerta, sino que el robo ocurre en segundo plano, muchas veces sin que la víctima lo perciba.